Especial Harry Potter

Especial Harry Potter

El pasado 15 de julio un resto de fanáticos se reunió para ver el estreno de Harry Potter and the Half-Blood Prince (inexplicablemente traducida como El misterio del príncipe), la sexta entrega de la saga donde se revelan por primera vez misteriosos hechos ocurridos antes de que naciera el protagonista. Como era de esperarse, los primeros en llegar fueron los miembros de clubes de fans como Hogwarts Colombia y Potter’s Hollows. Pero camuflada entre ellos estaba Agustina, una periodista de 23 años que aprovecha sus palancas en los medios para conseguirse el contacto de otro contacto que la pueda meter a las premieres. Para estos fanáticos lo importante es ver la cinta en inglés porque “¡en español es un sacrilegioooo!”, como dice Agustina muerta de la risa. Y claro, una vez vista la película en pantalla grande, suelen reunirse a repetírselas en DVD en maratones que pueden alcanzar 18 horas.

Estos filmes se han vuelto tan populares que los niños que los han visto, pero que aún no saben leer, se antojan de aprender para encontrar más detalles en los libros. Por insistencia de la autora, todos los actores son británicos y no estrellas de Hollywood con acento fingido, lo cual dio la oportunidad a desconocidos como Daniel Radcliffe (Harry Potter) y Emma Watson (Hermione Granger). A ellos se les apareció la virgen porque ahora son tan famosos que tienen sus respectivos clubes de fans, eran símbolos sexuales, incluso antes de alcanzar la mayoría de edad, y sus rostros son tan reconocibles que dentro de 1.000 años posiblemente la gente crea que Harry Potter sí existió y que Michael Jackson era el personaje de ficción.

Pottermanía

El fenómeno ha llegado al punto en que un grupo de vecinos en Bogotá reportó haber visto una figura inusual: faldita plisada de colegio, blusa blanca, bufanda a rayas rojas y amarillas, pelo suelto, castaño, muy largo, con una toga negra sobre los hombros y una varita de madera en la mano. Aunque creyeron reconocer a Hermione Granger, la fiel amiga de Harry Potter, vieron a Paula, una abogada de 28 años que salía para su fiesta de Halloween. El disfraz fue improvisado con el uniforme de colegio que todavía le queda bueno, accesorios sacados de un pulguero y la toga del grado que suelen guardar las mamás para ocasiones así.

Casos como éste muestran que la Pottermanía no es sólo cosa de niños, sino un fenómeno mundial que ha ganado fanáticos entre todas las edades, profesiones y culturas, haciendo de su creadora, la británica J.K.Rowling, tan rica y famosa que hasta salió en un episodio de Los Simpsons. Y para que rinda más la gallina de los huevos de oro, del séptimo libro no harán una película sino dos, que se estrenarán en 2010 y 2011.

La saga narra los siete años de bachillerato de un huérfano común y corriente que descubre que es hijo de una pareja de hechiceros. Es recibido en el ultrasecreto colegio Hogwarts de magia y hechicería, donde junto con los lectores va conociendo toda clase de criaturas y lugares mágicos situados en la Inglaterra actual pero que han sido deliberadamente mantenidos ocultos de nosotros, a quienes llaman muggles. Sin embargo, como todo héroe que se respete, Harry debe dejar de ser el patético perdedor del primer libro para enfrentar no sólo el lado oscuro que acecha en su corazón sino también a un peligroso fascista que ha jurado asesinarlo en su camino por conquistar el mundo: Lord Voldemort.

Foto: 2009 Warner Bros Ent.

Los libros

Precisamente fueron los libros los que primero pusieron de moda escobas voladoras, pociones mágicas o hechizos, elementos usualmente percibidos como tenebrosos. Pero también han puesto a soñar a los lectores con situaciones como teletransportarse, nadar entre sirenas, hablar con fantasmas o luchar contra dragones. Aunque no falta quien dice que J.K.Rowling no es realmente una gran artista, hay que reconocerle la gran habilidad para ir cambiando el tono de los libros a medida que pasan los años. Desde el más bien infantil primer libro, Harry Potter and the Philosopher’s stone (1997), ha ido evolucionando junto con el personaje y sus compañeros de colegio hasta convertirse en una serie de elaboradas novelas de misterio, que siendo fieles al estilo directo y lleno de humor de la autora, acabaron el mito de que a los adolescentes no les gusta leer obras largas y complejas. De hecho, los últimos libros son tan gordos, que bien podrían haber causado una hernia a los seguidores de menos de 13 años.

La saga ha sido publicada en inglés británico por Bloomsbury, la versión gringa por Scholastic y la versión en español por Salamadra, junto con versiones en muchos otros idiomas. Los fanáticos tienen sus preferencias. Por ejemplo, Angela María, una matemática bogotana que estaba de viaje por Alemania en julio de 2007 cuando salió el séptimo título, prefirió comprar la versión británica porque “tiene dos ventajas: sale primero y es en la lengua original”. Obviamente se encerró dos días en su hostal hasta que acabó de devorarse el libro.

Otros prefieren la versión gringa porque el vocabulario es más accesible que el británico, pero todos son una peste para quienes tuvimos que esperar ocho meses a que llegara la versión en español. Comparando versiones, uno se da cuenta de lo mucho que se pierde en la traducción. Por ejemplo, los personajes que en español son llamados ‘dementores’ no son seres que “le mentan la madre” a los protagonistas como su nombre sugiere, sino tenebrosos asesinos sobrenaturales conocidos como dementors. Así mismo, los seguidores de Lord Voldemort son conocidos en español como los ‘mortífagos’. A pesar del nombre ellos no comen muertos sino que se fortalecen causando la muerte, lo cual se entiende mucho mejor con el nombre original: “The Death Eaters”.

Las diferentes versiones también afectaron a los lectores porque se publicaban con bastantes meses de diferencia. Era bastante angustiante hablar todos los días con quienes ya lo habían leído sin poder hablar del tema. También fue tenaz navegar durante meses temiendo tropezarse con algún blog que revelara algún detallito que nos dañara la trama.

Sin embargo, toda esta experiencia también estrechó los lazos entre los seguidores de la historia. Sólo quien hubiera leído los libros podría entender la tristeza que nos invadió cuando uno de los protagonistas muere en la sexta entrega: Harry Potter and the Half-Blood Prince (2005). Por ejemplo, una amiga que estaba leyendo la obra tuvo que parar y llamarme al celular para expresar lo que estaba experimentando, ya que nadie a su alrededor hubiera podido entender que la muerte de un personaje de ficción pudiera doler como la de un ser querido de carne y hueso.

Foto: 2009 Warner Bros. Ent.

La fanaticada

En Colombia hay varios grupos de fanáticos de Harry Potter, entre los cuales el más nutrido es Hogwarts Colombia dirigido por Natalia Jiménez. Esta administradora de empresas de 25 años lidera una comunidad de más de 400 miembros que integra a los grupos de fans de Bogotá, Cali, Medellín, Bucaramanga, Manizales, Ibagué, Cúcuta y Barranquilla.

Empezaron como un grupo de lectura que poco a poco fue incorporando elementos de la saga como los partidos de quidditch (espectacular deporte aéreo pero practicado, obviamente, sin escobas voladoras), y torneos entre ‘aurores’ y ‘mortífagos’ (los equivalentes al DAS y a los paramilitares en el universo de Harry Potter). También se han organizado como los estudiantes del colegio de Harry en casas (Gryffindor, Slytherin, Hufflepuff y Ravenclaw) que compiten por puntos, e incluso tienen su propia ceremonia del ‘sombrero seleccionador’ para determinar a qué casa va cada nuevo integrante. Obviamente lo que el sombrero resuelve con magia en los libros, el grupo de Natalia lo resuelve con varios tests, donde según la personalidad del fanático se determina a qué casa corresponde.

En conclusión, los fanáticos de Harry Potter encuentran no sólo un escape fantástico a la realidad sino también un mensaje de tolerancia hacia quienes son diferentes. Por ejemplo, cuando la autora reveló que el admiradísimo profesor Dumbledore, director de Hogwarts en la saga, era gay, los fans lo aceptaron sin problema y hasta la aplaudieron. Actitudes como ésta son justamente las que hacen que el villano Lord Voldemort viva pálido de la ira.

Bonus Track:
• Número de fanáticos de HP en Colombia: alrededor de 1.000 contando otras asociaciones no afiliadas a Hogwarts Colombia.
• Edad del fan más joven: 6 años en Medellín.
• Edad del fan más viejo: 33 años en Bogotá.

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