¡En Colombia también se escriben sagas!

¡En Colombia también se escriben sagas!

Dragones y Serpientes -Renacimiento-

“La novela del escritor colombiano, J. F. Arias, busca competir mano a mano con las sagas de autores extranjeros”.

Colombia es un país rico en escritores y día a día las apuestas son mayores. Llega un intrépido escritor caleño a demostrar que en Colombia también se escriben sagas y de las buenas.

J.F. Arias estará presente en la feria del libro que  arranca a partir del 18 de abril con esta novedosa y original novela que  rompe muchos de los esquemas de la literatura nacional convencional, puesto que, no es habitual que un escritor colombiano aborde temas épicos, contándolos de una manera lírica en todos sus capítulos.

Es un orgullo para los colombianos y en especial para los vallecaucanos que existan escritores que estén en busca de romper barreras y llenarnos la cabeza de lo maravilloso de la fantasía y la diversión.

J. F. Arias . Nació el 19 de marzo de 1977, en Santiago de Cali, Colombia. Desde la infancia, se interesó por la historia y literatura. Terminó sus estudios de bachiller en el Colegio Franciscano de Pío XII. Estudio Administración de Empresas en la Universidad Icesi y trabajó en la empresa privada durante 11 años. Su primera novela de la saga, Dragones y Serpientes, ha obtenido grandes elogios y  se encuentra trabajando  en la edición de las siguientes partes de su obra.

Arias dejó que desde los 9 años, estás imágenes y diálogos brotarán de su mente y corazón, para dieciocho años después ser escritas. Lo que empezó como un pasatiempo, se convirtió de pronto, en una obsesión que lo llevó a una rigurosa y concienzuda investigación acerca de hechos sucedidos en aquellos oscuros tiempos. Dragones y Serpientes –Renacimiento-, traslada a los lectores a la Europa del siglo XIV, mediante la descripción de lugares fascinantes, personajes históricos, hazañas heroicas, costumbres medievales y amores idílicos. Este joven autor promete ofrecer a su público una saga para cautivar.

Sinopsis

¡El mundo cristiano de Occidente corría peligro! Los enemigos de la Orden Blanca han empezado a mover sus fichas antes de lo previsto. No sólo en La Tierra, también en El Infierno…

La Milicia del Dragón debía ser conformada meticulosamente con el más estricto hermetismo. El asalto al castillo de La Gran Torre, guardián de un tesoro incalculable, había apresurado la composición de dicha brigada, la cual se realizaba sagradamente cada 33 años, sin premura, sin afanes. Pero esta vez, había qué anticiparse. A Jacques de Molay, Gran Maestre del Temple, ante el ataque perpetuado a uno de sus castillos, y frente a las denuncias y vituperios del rey francés, Felipe IV, El Hermoso, en contra de su organización, no le quedaba otra salida que acelerar dicho proceso.

Nueve valientes, oriundos de distintas provincias de Europa, con habilidades especiales y virtudes excepcionales, pero con enigmáticos y oscuros pasados, habían sido seleccionados. ¡Los Dragones renacían! ¡La leyenda cobraba vida!

En medio de los bosques y los senderos más oscuros, Los Nueve ya galopaban con el firme objetivo de proteger los intereses de todo un continente. Pero no contaban con un pequeño detalle… No sólo los aterradores mercenarios y el monarca francés los perseguían; había otro enemigo más, el más poderoso de todos, con quien no quisiéramos toparnos en vida. Lucifer y sus esbirros se habían unido a dicha causa, y no descansarían hasta que sus garras poseyeran lo que por siglos habían perseguido. Pero la balanza se equilibraba, porque Los Dragones no estaban solos… Aquellos, de quienes la oscuridad huía, sin dudar, harían parte de esta lucha sin final.

Memento… Cielo, Tierra e Infierno.

@CarolaOla8

 

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