20 años

20 años

María Camila Trujillo

María Camila Trujillo

En Japón tradicionalmente se considera que la mayoría de edad empieza a los 20 años. Según el promedio de vida mundial (que son 69 años), cumplir 20 equivale a haber vivido más o menos 1/3 de lo que es la existencia, para ser más exacta el 29% de ella. En otras palabras, si usted tiene 20 años (o se aproxima a esa edad) está por empezar el 2/3 de la vida.

¿Y qué significa comenzar este periodo? Significa que por haber dejado de ser un infante ahora debe tener en cuenta que cada acto que realice, cada decisión que tome, cada palabra que diga o deje de decir significará potencialmente lo que será el desarrollo de su vida. A los 20, según dicen, es cuando el ser humano está lleno de un montón de posibilidades y probabilidades que se empiezan a aprovechar o a desdeñar, según sea el caso.

Y por estar lleno de posibilidades, usted tendrá grandes expectativas. Pensará que prontamente se dedicará a lo que le gusta, que tendrá éxito en ello y que con eso recorrerá y transformará el mundo. Pero no es tan fácil. La vida suele presentar un montón de inconvenientes, o placeres, o situaciones que pueden desviar la idea principal, el sentido que se le ha dado a las cosas.

Y usted podrá decir: “me queda aún el doble de lo que he vivido, es suficiente para cometer los errores necesarios”. La cuestión es que tanto la potencia creativa, como corporal y energética, la vitalidad existencial, las ganas y capacidades genuinas suelen encarnarse en estos años. Eso no quiere decir que más adelante no pueda retomar lo que le gusta, o lo que siempre quiso, sin embargo, si hay un momento más propicio para hacerlo es ahora, a sus veinte-treintaitantos.

Con aprovechar el tiempo no me refiero solamente a cuestiones académicas, o metas que exige el mundo posmoderno. Hablo de cosas esenciales, las que importan de verdad, las que hacen que se pueda levantar cada día y encaminar sus energías a la realización de ellas, las que siempre ha querido (por más caprichosas que puedan resultar): viajar, leer, hacer vida social, escribir, volverse experto en música, en moda, en coquetería,en idiomas, en cine, pintar,¡lo que sea! A eso me refiero con que hay un montón de posibilidades.

Digo todo esto porque simbólicamente después del 2/3 de la vida, al parecer ya se constituirá de manera más fija su identidad, ya adquirirá resabios, costumbres, tradiciones, apegos y habrá escogido sólo unas cuantas de las posibilidades de las que tenía en un principio, en otras palabras: usted ya habrá decidido la vida que tiene y será el responsable de lo que acontece en su existencia. Por eso piense bien, tenga en cuenta que así como de repente dejó de ser niño y se convirtió en adulto, dejará de ser adulto y envejecerá.

María Camila Trujillo Vargas
mariacamilatrujillo@gmail.com
@MariacamilaT

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