Columna: “Sin Viche no hay corrinche”

Columna: “Sin Viche no hay corrinche”

#Columna: “Sin Viche no hay corrinche”

“Sin Viche no hay corrinche”

– Sírvame un trago bien viche, que hoy me emborracho y me la gozo…

Sí señor, el viche es una explosión de sabores y aromas ancestrales que avivan su paladar, despiertan sus sentidos y hacen florecer sus emociones más recónditas. Es una fusión entre el cosquilleo, el ardor y el hormigueo que deja huella en el recorrido de su boca, a las entrañas de su ser.

El deleite de esta bebida ancestral es imperceptible, es inexplicable, es… como magia que renueva el alma. Por eso, dicen por ahí que el que no ha tomado viche, no ha vivido es pero nada.
Y usted, ¿se va a quedar sin probar Viche?
Pudo suceder…

En el mes de Julio se instauró una demanda que pudo dejarlo sin probar esta bebida ancestral. Probablemente si usted es del Valle del Cauca, sabe a qué se refiere esta situación; pero si no está muy bien enterado, ponga atención.

El evento más importante que resalta y homenajea la cultura del Pacífico colombiano, se realiza hace 22 años de manera consecutiva, en Cali. Sin embargo, este año existió la posibilidad de que se afectara la realización normal del evento (en cuanto a la venta de bebidas ancestrales), por causa de una tutela que presentó Diego Ramos Moncayo, dueño de la marca Viche del Pacífico S.A.S; quien además de ser empresario, fue ex concejal de Cali, diputado del Valle y ex candidato a la gobernación del Valle del Cauca.

Meses anteriores a la apertura de inscripciones a Muestra Cultural ‘Petronio Álvarez’ (18 – 26 de Abril), Ramos patentó la marca en la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) y registró la receta industrializada ante el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima). Posteriormente, Ramos inscribió la marca, junto con otros 72 concursantes.

Las reglas son claras y cada participante es sometido a filtros de selección, que se rigen por criterios de evaluación específicos (la preparación, el sabor y la historia). El señor Diego obtuvo buenas calificaciones, sin embargo, en lo que se refiere a la historia, él no contaba con la tradición ancestral, que sí tenían otros participantes, por ello, quedó por fuera.

El Petronio Álvarez, es un evento que busca reconectar a Cali con las raíces ancestrales del Pacífico, por eso, el encuentro es mucho más que música, cocina, moda y artesanías; es el fortalecimiento del tejido social y cultural del Valle, el Chocó, el Cauca y el Nariño. Por ende, la riqueza en el Petronio, es la tradición histórica del Pacífico.

No obstante, ante este hecho, fue la indignación del Sr. Ramos (con representación de su abogado Andrés Caicedo), que lo condujo a instaurar una tutela dirigida a la Alcaldía de Cali, la Gobernación del Valle, la Secretaría de Cultura e Invima.

En el documento Ramos reclama su derecho a la igualdad y al trabajo, el argumento en su defensa, es que cuenta con requisitos legales para la elaboración de licores, por lo que no está de acuerdo en que se le discrimine por no tener una receta artesanal. Además, exigía el derecho a la salud, afirmando que no existían medidas cautelares para regular el manejo de las bebidas, por lo que aseguró que las personas que elaboran las bebidas artesanales, no tienen en cuenta los debidos cuidados sanitarios.

La tutela desató polémica a tan sólo días de la inauguración del festival, pero sobretodo, causó indignación en las personas del Pacífico. Lo anterior, no sólo por tildarlos de antihigiénicos, sino porque el empresario quería lucrarse de una receta ancestral. Sin embargo, esta acción fue rechazada a finales del mes de julio, por El Juzgado Quinto de Familia de Oralidad del Circuito de Cali.

La raza negra ha sido por años desmeritada y agredida, fue sólo hasta 1996 que Germán Patiño Ossa, ayudó a gestar la iniciativa del Petronio Álvarez, con el objetivo de rescatar y darle visibilidad a la cultura afro del Pacífico. Por este motivo, permitir que una sola persona se adueñe del conocimiento ancestral, y artesanal del pacífico, sería retroceder 22 años.

Doña Lucía Solís es una de las matronas, a quien desde los cinco años, su tía le enseñó el arte de las bebidas ancestrales, y cuenta que vive para replicar su conocimiento, y sueña con seguir ayudando a los demás, por medio de sus bebidas ancestrales, “por eso, es importante hacernos sentir, y defender lo nuestro, para que no nos sigan desarraigando”Así que la estrategia es la unión de la comunidad del Pacífico y la región (Valle del Cauca), por medio de Cumbres, congresos y foros, para que las personas se eduquen y amplíen la información de estas iniciativas.

 ¡Intégrese al corrinche pues!

 

 

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