¿Por qué te callas?

¿Por qué te callas?

Si tuviera Facebook, crearía un grupo con este nombre en contraposición con los seguidores que se registraron en otro por la frase pronunciada por el rey de España, Juan Carlos I, al presidente de Venezuela, Hugo Chávez: “¿Por qué no te callas?”.

Y no es porque esté a favor o en contra de Chávez, sino porque creo que se necesitan espacios y momentos para la gente que se enmudece ante los demás lo que siente y piensa, y se ensordece con todo lo que su corazón y mente le grita a sí mismo.

A muchos se les (nos) debería decir “cállate, cállate, cállate que me desespeeeeraas”, cuando la cantaleta en una situación tipo ‘se lo dije’ lo amerita, pues no queremos ese “¡la embarraste!” que tanto duele. Pero no siempre es por eso: muchas personas se autocensuran con esta frase de Quico y se niegan (y al resto del mundo) la oportunidad de liberar en cualquier momento la presión que llevan por dentro con letras, palabras, imágenes, canciones o comportamientos.

¿Por qué se callan? Vladdo, uno de los invitados a la celebración de los 15 años de El Clavo, explicó que no existe la autocensura sino únicamente la censura que otros ejercen de distintas maneras, así que la persona se siente obligada tácitamente a callar por la afectación que pueda sufrir en su integridad al hacerlo. Esto tiene, por desgracia, más sentido en cualquier medio… y hasta de comunicación.

Uno se calla cuando no le están poniendo cuidado (el profesor que hace silencio antes de continuar la clase); cuando no vale la pena entrar en discusión con el interlocutor (bien por respeto a la autoridad o bien porque le importa un comino su posición); cuando nuestra supuesta verdad le va a hacer daño al otro (otra suposición equivocada); cuando nuestra ignorancia es absoluta en el tema (y ni siquiera preguntamos por curiosidad); cuando nuestra franqueza no supera a la confianza (decirle a quien nos gusta de su mal aliento); o cuando por cuidar nuestro empleo no le decimos esas tres cosas al jefe (mejor… coma callado).

En estos días Angelino Garzón, Vicepresidente de Colombia, dio a conocer su opinión y de inmediato el país paró orejas ante el debate que se formó con el Presidente Santos. Independientemente de su alineación política él, como persona y ciudadano, no se calló y eso es lo que cuenta. Y no es porque esté a favor o en contra de este Gobierno, sino porque se valida lo que dice el escritor George Orwell: “la libertad de expresión es decir lo que la gente no quiere oír”.

Así como los niños dicen “cuando sea grande quiero tener…”, yo también digo que cuando tenga Facebook quiero tener un grupo llamado ‘Por qué te callas’, para que practiquemos lo que Quino expresa en una de sus caricaturas, que una boca nos sirve para tres cosas: comer, no callarnos y sonreír de vez en cuando.

¿Algún seguidor que quiera correr el riesgo de que, ojalá, nos censuren solamente?

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