20 cosas que todavía no olvido del colegio

20 cosas que todavía no olvido del colegio

1. El sonido del timbre acompañado de un gran grito de victoria que decía: “¡Recreooooo!”

2. Las llenadas de los chismógrafos, que generalmente eran promovidas por las mujeres y con las que uno se daba cuenta de todos las intimidades de los amigos.

3. Jugar pico-botella en la tardes con las amiguitas más bonitas. Obvio, casi siempre se cuelan unas dos feitas que por lo general se ubican al frente de uno, dañándonos el parche con las lindas.

4. La izada de bandera en las mañanas, con sueño y viendo cómo amanece. Puede aplicar también para esas templadas de carpa a los 14 años.

5. Jugar en el patio con una pelota de tenis o en su defecto con un limón, buscando que la pelota le pase entre las piernas a alguien y gritar: “¡Pata!” Entonces ser perseguido por unos 158 pelados… mal contados.

6. Los partidos de fútbol en el descanso, en los que jugaban los “con camisa” contra los “sin camisa” en un equilibrado cotejo de 25 contra 25. Habían dos grandes premios: uno, obviamente anotar gol, que aplica para los güeberos. Dos, lograr tocar el balón y comer la lonchera mientras se juega.

7. La foto del carné que al igual que la de la cédula y la del pase, uno quedaba con la peor cara posible y el ángulo que menos nos favorecía. Obvio, el peinadito que nos hacían nuestros papás ayudaba contundentemente.

8. Los apodos que dependiendo del estrato del colegio podían ser “Pipe”, “Juanpi”, “Lauri” para los colegios de estratos altos y “Cabeza de pedal”, “Chancro” y la “No me olvides” para los de estratos más bajos. A éstos últimos les sucede que su apodo se convierte en alias en su vida profesional.

9. Las copialinas, chancucos o machetes que se hacían en los exámenes y sus novedosas versiones.

10. La excusión que por lo general era a San Andrés, donde se hacían todas las cosas que no se habían hecho en los 12 años de colegio.

11. Los dictados en clase de español, donde se hacía la puntuación con la cabeza y siempre se escuchaba un “repita profe” o un contundente “¡¿qué?!”

12. La cogida de güebas en el examen físico para entrar al Ejército.

13. El dobladillo o ruedo que se le hace al pantalón del uniforme, permitiendo que esta prenda dure todo el bachillerato y le vayan quedando líneas en la parte de abajo del pantalón, mostrando que hemos crecido y no hay plata para uno nuevo. Nuestras mamás decían “todavía le sirve mijo”… como la camiseta después de llegar del colegio “todavía aguanta otra puesta más”.

14. Tener “puesto fijo” en el salón de clase.

15. La lonchera y el jugo “alclima” que nos tocaba tomar en el descanso.

16. La tragada de uno por el profesor o profesora de bachillerato. Que cuando entrábamos a la universidad, nos damos cuenta que era puro “mal de vereda”.

17. El transporte para ir al colegio donde los de los años más avanzados se hacían atrás y los más grandes cogían la codiciada ventana.

18. La “foquiada” que nos pegábamos en el bus del colegio cuando nos recogían por la mañana.

19. La entrega del resultado del ICFES, donde por lo general los más vagos sacan unos súper puntajes y a los más ñoños les va mal.

20. Manos arriba, a los lados, al frente, atrás.

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