¡Al carajo con las redes sociales!

¡Al carajo con las redes sociales!

Autor: Andrés Felipe Fernández

Y no es que esté insultando el trabajo de aquellos hombres creadores de grandiosas páginas, sitios web y todo eso que hoy nos facilita la vida ¡No! Sólo me da coraje el uso que le estamos dando. “Estoy hasta aquí” de tener que ver lo que la gente publica en sus perfiles. Los que se creen importantes y escriben todo lo que están haciendo, los que quieren generar polémica publicando imágenes y escribiendo “la verdad” de esos realities.

Aquellos que sólo suben videos a sus perfiles y escriben pedazos de la letra de la canción, y, los que pareciera que estuvieran en el último piso de un edificio a punto de saltar, por las historias de amor “trágicas” que experimentan. Amigo lector, usted puede pensar que cada uno es libre de publicar lo que quiera en su perfil y así es. Mi coraje va más allá de lo mencionado anteriormente. Escriban lo que escriban, hagan lo que hagan, escríbanlo y háganlo bien.

Ahora no sólo vemos esas historias aburridas que encontramos en las redes sociales, sino que también nos toca ver el abuso tan desagradable que le hacemos a la que se cree que es la segunda lengua más hablada del mundo, una de los 6 idiomas oficiales de la ONU, el castellano. La lengua que se dice que tuvo sus inicios desde el siglo V, esa que conocían como el latín vulgar que era hablada en las provincias romanas (y lo vulgar no era porque escribían palabras vulgares como sí las hay en las redes sociales sino por su derivación de vulgaris, es decir, común. Lo curioso es que para ese tiempo, en esos documentos llamados ‘Cartularios de Valpuesta’ donde aparecían las primeras palabras escritas en castellano anteriores a ‘Las Glosas Emialensis y Silensis (pequeñas anotaciones manuscritas realizadas en varias lenguas) también existían errores ortográficos, sin embargo, era sus principios.

Hoy, El Castellano ha evolucionado notablemente, aunque hay quienes sólo involucionan junto con sus errores gramaticales. Por eso, amigo lector, no se le haga extraño ver en una red social como Facebook escritos así: “ers lu mejolcitup k me a passaadoo n my tyste viaa” que traduce “eres lo mejorcito que me ha pasado en mi triste vida”. Carteles como “¡¡¡un aplauzo para la zorra que anda casando!!!” que sería, “un aplauso para la zorra que anda cazando”, nombres como “Plinzezita CaiiceDo” y todo lo necesario para destruir nuestro idioma.

Así no tenga interés por lo que la gente haga en las redes sociales, aunque me moleste, me preocupa más lo que está pasando con nuestro idioma, en ese mundo del ciberespacio donde se ha convertido en una adicción de querer saber lo que escriben y hacen los demás, dejando por debajo lo que nos comunica. Ya sólo queda pensar como Joaquín Salvador Lavado Tejón conocido como ‘Quino’, un creador de historietas de nacionalidad Argentina; en su más famosa tira cómica llamada ‘Mafalda’, “¿y no será que en este mundo hay cada vez más gente y menos personas?”.

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