Besando la especulación

Besando la especulación

Él se acerca lentamente –como siempre es el hombre quien tiene que hacerlo. De verdad lo digo, son pocos los momentos donde la desconocida mujer se abalanza a comerte la boca–, mientras que ella baja la mirada hasta sus labios y después sus ojos se fijan en el fino rostro acercándose. Posteriormente los labios de él se posan sobre los labios de ella y como si fuera poco, a partir de ese momento… Terminan con una erupción al interior de la boca.

Los besos, son una forma de interactuar entre nosotros, de manera superficial, a veces profunda y muchas otras veces, incluso es la forma más transparente de expresar lo que pensamos a alguien. Pero los besos de hoy en día, en medio de una sociedad involutiva, intensa y sinvergüenza, han perdido valor, han perdido lugar, y se han convertido en una señal de supremacía sexual. Lo que realmente olvidamos, es la naturaleza de un acto tan simple y bello –como lo es besar– puede convertirse en emociones, en decepciones, en tristezas, en enfermedad e incluso pueden llevarte a la muerte:

La emoción de besar a quien te gusta, la emoción de tocar los labios de aquella persona por vez primera.

La decepción de enterarse que aquella boca que tú mirabas tanto en medio de los silencios de una conversación también besó a otros, en el mismo momento que tú más deseaste ser besado por ellos.

La tristeza de saber que no le diste la importancia adecuada a ese momento íntimo que llevó a otra cosa, y que hoy no se repite porque no era la persona indicada.

Además, los besos pueden ser causantes de la enfermedad que a veces te da por la falta de higiene o quizá, la misma química corporal que los hace incompatibles, terminando así entonces, con algunas erupciones sobre el labio o al interior de la boca. Sí, esas erupciones que no dejas de molestarte con la lengua.

Los besos se subestiman tanto, que las personas no entienden que ese es el primer paso para conocer a esa persona que te gusta tanto. No se dan cuenta que aquel acto es un aperitivo sexual y que es a partir de ello, que finalmente las mujeres terminan desnudándose para un hombre que en muchas veces sólo es un patán, un idiota lleno de ínfulas.

Y aunque las personas no lo crean, los besos pueden matar de tanta agitación al convertirse en una acción jamás pensada. Pueden matar de amor, cuando se convierte en expectativa frente aquella persona que no dejas de soñar. Y pueden matar, finalmente, de forma literal, si en alguna ocasión se tiene la mala fortuna de besar a una persona tuberculosa asintomática, que te trasmite la enfermedad. Si, puede pasar.

Besar, es un arte que debe pulirse, respetarse y compartirse selectivamente. Definitivamente sabemos que besar es la primera puerta del instinto animal y no por ello debe convertirse en una vitrina de exhibición sexual.

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