Caliwood

Caliwood

Autor: Cristian García Vásquez

Sin duda alguna la capital del Valle del Cauca es la meca del cine Colombiano, no sólo porque ha sido determinante para la historia del cine de nuestro país, sino también porque la ciudad le apuesta al cine, al arte. A partir del 1 de julio del 2012  Caliwood  abrirá oficialmente las puertas de su propio museo cinematográfico. Este museo está ubicado en la Avenida Belalcázar, en el oeste de la ciudad y  ha ido abriendo sus puertas paulatinamente desde el 2008, año en el que fue constituido.

Hugo Suarez Fiat, quien fue el promotor de esta idea, busca junto con otros  cinéfilos  que los caleños conozcamos la evolución del séptimo arte pero sobre todo brindar un espacio  de cultura donde aprendamos el verdadero valor del cine.

Pero, ¿Cómo nació el término Caliwood?

Pues nada más ni nada menos  que el  gran escritor caleño Andrés Caicedo, reconocido porque en sus obras plasmaba las problemáticas de la sociedad urbana, creó  este concepto refiriéndose a la ciudad como la Hollywood Colombiana y, que a pesar que  este término nació en los años 70`, sigue  vigente, pues la ciudad ha sido escenario de grandes películas nacionales y además ha  celebrado el festival internacional de cine.

Pienso que  el cine Colombiano ha dado grandes avances y que la gente cada vez apoya nuestro cintas, pero es cierto que Caliwood no tiene la abundante producción de su seudónimo-homónimo Hollywood, falta más apoyo por parte del estado para hacer producciones de alta calidad y competitividad.

La sultana del Valle ha sido el plató de diferentes filmes nacionales reconocidos cómo: “El Rey” del  año 2004, “Satanás” del 2007, “Perro come perro” del mismo año, entre otras que  tienen diferentes hilos argumentales pero que han sido aplaudidas por el público. Debo destacar los clásicos cómo: “Garras de oro”  que se estrenó  en 1926 por supuesto una cinta muda, en la que por primera vez aparecen secuencias en el original coloreadas a mano, y “La Mansión de Arucaima” un filme del año 1986, donde manejaba la estética denominada “Gótico tropical”, pues según su director Carlos Mayolo “logró que coincidiera el misterio y el ámbito tropical en una manera que se pensaba que sólo podía dar resultado en las nieblas de Inglaterra”.

Pienso que la época del Caliwood no ha terminado, pues la ciudad sigue siendo el centro de películas, cortometrajes  y demás trabajos audiovisuales importantes y aclamados por el público no sólo nacional sino también del exterior. Cali es semillero de cineastas y estoy seguro que podemos ser potencia en el mundo audiovisual y llegará el día en que no necesitaremos pedirle (en algunas ocasiones rogarle) al público que asista a ver nuestras películas.

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