Cura Para El Alma.

Cura Para El Alma.

El próximo 26 de noviembre en Bogotá en el estadio El Campin, se presentan dos grandes exponentes de la música española: Joan Manuel Serrat y Joaquín Sabina.

El concierto oportunamente llamado “Dos Pájaros Contra Atacan” está ya casi “sold out” tanto en Bogotá como en Medellín, ¡y con razón!, Este par de genios hacen parte de un repertorio musical como pocos; Silvio Rodríguez, Pablo Milanés, Mercedes Sosa, Héctor Lavoe, Juan Gabriel, entre otros, componen el alma de aquellos tiempos donde el espíritu y la forma valía mas que la fama y la lujuria.

Mi queridísima hermana tendrá el placer de ir al concierto, y como la conozco me espero la llamada en pleno “Sin Embargo” para antojarme del concierto, bella táctica que promueve la envidia por eso hará parte de mis personas indeseables (¿?).

Dejando de lado los celos por no poder ir (de verdad deseo que lo disfrute), estas figuras que dentro de su monólogo promueven lo sublime y lo sutil, me dejaron pensando en lo que hay detrás de sus letras y creo que se merecen unos párrafos especiales.

Evidentemente no son los tiempos para Vivaldi, Mozart y Verdi; en una sociedad sin tiempo se hace imposible disfrutar “La Danza de las Valquirias” otrora sentimiento de Nietzsche, el “Unicornio Azul” de Silvio ya no tiene espacio; y difícilmente se conoce algo mas allá del previsible “Puedo escribir los versos mas tristes esta noche”  del maestro Benedetti.

Afortunadamente existimos unos pocos locos e irreverentes que apreciamos un poco el valor incalculable de tanta majestuosidad junta, y puede volverse un poco aburridor en general el comentario despectivo sobre cierta música contemporánea que incita al descontrol y la obscenidad, entiendo que las cosas han cambiado pero no podemos permitir que se degenere la imagen de las mujeres, ni se estigmatice el comportamiento masculino.

Existen entre otros gustos, fascinación por la música triste y dolorosa, traedora de recuerdos, amiga del despecho y la desesperación. Si bien está claro que entre gustos no hay disgustos, no veo tan conveniente darles tan duro a las personas deprimidas o que pasen por una situación difícil, claramente esto no ayuda y a veces empeora.

Tampoco pretendo poseer la verdad absoluta sobre un tema tan diverso y personal, pero me parece que es evidente que algo no anda bien, no será la solución; pero haber; una buena canción genera una sonrisa, y una sonrisa genera buena vibra, un buen día, cosas tan pequeñas como un buen verso pueden inspirar buenos momentos, y buenas canciones obran milagros en los amores.

Ahora que están de moda las técnicas “espirituales” para mejorar la vida, les regalo la mía: Una buena canción por la mañana. Al principio no lo notarán pero con el tiempo reconocerán el cambio, la revolución de las pequeñas cosas como diría Pirry, empieza ahora, empieza en ti.

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