Desnudos en coma

Desnudos en coma

Autora: Alejandra Villafañe

Cuando intentamos definir un género musical, esperamos un encasillamiento perfecto, una aglomeración de tendencias, experiencias, influencias, en fin, un sinnúmero de elementos que conviven el uno con el otro, para así llegar a un equilibrio en el que todo encaja cual rompecabezas.  Se divisa una imagen más clara que la sola idea de querer definir estos elementos en un solo término que indique que esto es lo que escucharán a continuación: una agrupación que tocaesto y de la cual pueden esperar aquello.

El post-hardcore, el blues, el screamo, el punk, y en especial el rock and roll son imanes a cuya superficie se adhieren diversos metales, sin escrúpulos ni prejuicios, creando así lo que llamamos un género musical.  Si pudiéramos definir, por ejemplo, uno de éstos a partir de experiencias personales, ideologías, amistades de colegio, recuerdos e incluso modas pasajeras, nos encontraríamos con Desnudos en coma, banda caleña que despliega una serie de matices transversales, con estallidos dignos de un eco producido por ejemplares como Underoath y The Mars Volta, una armonización de voces rasgadas dignas del blues rock que ha logrado trascender toda generación, una transparencia similar a Taking Back Sunday y una honesta pasión propulsada por sabias palabras y procesos creativos de grandes personajes como Jack White y Edson Velandia, de Velandia y la Tigra.

La distorsión es esencial.  Estos sonidos esperan ser sentidos y no explicados o demostrados como fenómenos científicos.  “Es complejo encontrar una verdadera pasión y estallido en nuestra sociedad”, les escuchamos decir con genuina preocupación a Sebastián Pérez y David Rincón, guitarrista y baterista de la banda.  No conformes con la obsesión por querer adquirir un sonido “perfecto” y con las repeticiones de sonsonetes que atrapan pero no nutren, este dúo desprovisto de bajista fijo siente afecto por técnicas análogas, los ritmos potentes, las experimentaciones disonantes y una energía que puede ser disfrutada con superior desempeño al escucharlos en vivo.

Autora: Alejandra Villafañe

A punto de lanzar su primer álbum titulado Globes & Sciene, Desnudos en coma narra con impaciente emoción su proceso creativo, haciendo hincapié en la importancia de los títulos de las nueve canciones, que exceden los cinco minutos.  Reconocemos sonidos que nos guían a su antojo, dejando clara una propuesta de indagación, cual profundidad marítima.  Esta sensación implica sumergirse hasta encontrarse, muy sorpresivamente, con sonidos latinos intermedios que permiten tomar aire para luego volverse a sumergir.

La banda demuestra una clara confrontación a aquellas concepciones que pretenden convertir a la humanidad en seres banales y carentes de pasión.  Tantas imágenes que afectan de algún modo a la humanidad la destruyen poco a poco, a medida que se expone una ilustración: estar subido sobre un dirigible en llamas, mientras se observa con detenimiento el fin del mundo.  Se es el último en morir.

Pero siempre es necesario volver a las raíces.  Finalizando con una segunda parte, en la que el rock and roll inspira una detonación familiar, es altamente entretenida la manera en que logramos entender cada vez más que estas composiciones emergen de lo más profundo de las innegables sensaciones de crudeza y transparencia que se aferran al pick detonador de Sebastián y a las baquetas resonantes de David, quienes esperan poder compartirnos este proyecto musical a finales de julio.

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