El vecino es cosa del destino

El vecino es cosa del destino

Tú y yo, y hasta la persona que más quieres estamos destinados a vivir en una ciudad cada vez mas apeñuscada con construcciones nuevas de paredes falsas, esas que dejan oír y sentir fácilmente a todos tus vecinos y por supuesto ellos también a ti.

Ah, como aprecia uno el silencio cuando se vive en un apartamento, a mi por ejemplo la otra noche a eso de las 4 de la mañana  escuché un gran estruendo como si se cayera el edificio, pero lo que se cayó en realidad  fue la cama de don Ricardo uno de mi vecinos y cuando apenas me repongo del ruido, don Ricardo se levantó a clavar su cama y  resulto tan cínico este señor que en la mañana siguiente me dice: ¡como amaneció vecina!

Claro que don Ricardo no es mi único dolor de cabeza pues en frente vive una pareja que parece estar a punto de divorciarse por sus continuas peleas donde  casi siempre exponen sus problemas más íntimos; uno no puede mirarlos a la cara sin recomendarles mentalmente un psicólogo o un cirujano. Por un tiempo llegué a pensar que el problema había terminado cuando la señora decidió mudarse, pues el  esposo  ya no tenía con quien pelear, pero la tranquilidad duro poco pues la música de despecho empezó escucharse  en abundancia, tanto así que  he olvidado momentos de mi infancia porque sin querer me aprendí las letras de tan alegres canciones.

En busca de una mejor convivencia se han realizado un par de juntas en el edificio donde se han expuesto temas como entre más pequeña sea la raza de del perro mas va ladrar o si tu niño grita tápale la boquita, estrategias que han disminuido el ruido, pero me sigue preocupando muchísimo  mi vecina Claudia quien ya tiene 8 meses de embarazo y se rumora que serán  mellizos.

Lo que reconforta es que este  asunto de soportar al vecino es tan común que nuestra casa presidencial pelea todo el tiempo con su vecino el congreso y también un país del norte  se queja de sus vecinos; El de abajo  por muy  alegre y el de arriba por serio y aburrido. Incluso  han aparecido  juegos que permiten simular vengarte de él como sucede en “vecino infernal”.

Tengo  que reconocer también que a  todos no les va mal con los vecinos pues siempre encontraremos con quien  coqueteamos, el generoso, el deportista o el famoso, cualquiera de estos escasos especímenes que pueden hacer nuestro vecindario  más placentero  o por el contrario nos puede despertar envidia, en cualquiera de los casos el vecino se lo dejamos al destino;  Mientras tanto  por mi parte he tomado la decisión de ponerme  a tono con mi  unidad y por el  mundialito que se nos  avecina, me voy comprar un par de  vuvuzelas para alegrar las victorias de Colombia en mi habitación.

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