Elogio a los atributos femeninos

Elogio a los atributos femeninos

Pensando en la anatomía femenina llegué a una discusión que vale la pena plantear. Resulta que los hombres somos, principalmente, fanáticos de tres atributos puntuales en las mujeres: La Cola, Las Piernas y Las Tetas. Cada cual tiene su fijación particular, pero nunca hemos analizado cuál de esos atributos se merece nuestra admiración más por el mérito que por la atracción.

La Cola tiene un trabajo pesado; aguantar el cuerpo con la mayor comodidad posible mientras la señorita está sentada, es algo a lo que no todos se le miden. Además La Cola sabe que siempre tiene que estar preparada para lucir bien sin importar que lleve dos horas estampillada contra una silla. Si es cola de oficinista, sabe que así lleve trabajando sin respiro desde las 8 a.m, a la hora del almuerzo le toca estar regia para poner su mejor cara en la caminadita del escritorio a la puerta de la oficina.

Pero para evaluar el desempeño de La Cola hay que tener en cuenta que la mayoría de los pantalones están diseñados para que ella se vea bien y pueda hacer su trabajo con un menor esfuerzo; y eso de trabajar “sin respiro” no es tan cierto, porque si nadie la está mirando puede soltar uno de esos bostezos para evacuar la presión.

 

Todo lo contrario pasa con Las Piernas, ellas son las proactivas del grupo. Están listas para ‘camellar’ desde temprano y hasta bien tarde, cargan con el resto del cuerpo pa’ arriba y pa’ abajo. A Las Piernas les toca ser fuertes, toderas y bellas; tienen un trabajo parecido al de los payasos, que por más que estén tristes les toca sonreír, y ¿quién no va a estar triste con esa pendejada de la cera? Ellas se someten a eso o la cuchilla como parte de su labor para dar siempre la mejor impresión.

A Las Piernas les toca tan duro que no hay nada más agradecido que una pierna enyesada. Para ellas eso es como vacaciones; pero no son bobas, tienen sus secretos para ‘capar’ trabajo: medias veladas y leggins. Las Tetas son las estrellas del paseo. Todos dicen que no trabajan, que son exigentes, que son ‘pantalleras’, pero eso es envidia pura.

Las Tetas son las directoras del departamento de publicidad y mercadeo de una mujer. Si bien La Cola y Las Piernas hacen lo suyo al esforzarse por verse bien, nada pueden hacer contra la experiencia, superioridad y buena reputación de Las Tetas. De hecho, cuando las de abajo no hacen bien su trabajo de promoción, son Las Tetas las que tienen que llegar a resolver lo perdido.

No hay teta por pequeña que sea que no tenga el poder de hacer que los ojos de un hombre se pongan en una mujer.

Las vencedoras de esta contienda no pueden ser otras, porque si los brasieres son difíciles de quitar, ¿cómo será aguantárselos? Las Tetas se han ganado su buena fama a punta de trabajo y sudor; son tan inteligentes que indican la temperatura corporal, son expertas en recreación y además nos alimentan cuando llegamos al mundo, y yo, como cualquier hombre, soy fi el a la mano que me da de comer.

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