La crisis de los 25 volumen 2

La crisis de los 25 volumen 2

–  ¿Cuantos años tenés?

– 25

– ahh… claro… ya no estás tan pollo.

Cuando escribí la primera parte de La Crisis de los 25 tenia aún 24 años, han pasado unos meses y ya me estoy acostumbrando a la idea de no ser un “pelao”, de hecho, ahora es que por fin estoy entendiendo cuál era el drama alrededor del tema: MIEDO; Y lo que me asusta de los 25, no es que me sienta viejo, para nada, el miedo está en que si usted me pregunta hace cuánto tiempo cumplí 20 años ¡pues yo le digo que ayer! Me acuerdo exactamente de todo lo que pasó hace 5 años cuando cumplí 20… ¿Ya pasaron 5 años? ¿Osea que así de rápido voy a cumplir 30?

Ahí es donde se me enreda este pedo, esa cercanía de los 25 con los 30 años y la inexplicable velocidad con la que avanza la vida es lo que me traumatiza de esta etapa. Además varias cosas empiezan a cambiar y hay que prepararse para decidir el rumbo por si mismo, sin cómplices, sin responsabilidades compartidas, sin a quien echarle la culpa.

Dentro de todos esos cambios, por ejemplo he dejado de ser el “pollo” de la empresa, ahora soy el cucho de mi grupo de amigos, veo una colegiala y suelto suspiro de marido capado, la selección se llenó de manes menores que yo, mi entrenador del gimnasio tiene 22, la señorita Colombia 23 (lo bueno es que ya le puedo caer), ayer que fui a pagar los servicios (eso SI que es ser viejo) el cajero no tenia más de 19… TODOS han empezado a ser menores que yo, y mejor no tocar el tema de esa nueva camada de genios millonarios menores de 25 años (tipo Mark Zuckerberg) porque ahí si que me deprimo.

Desde hace tres meses que cumplí 25 he ido unas cinco veces al médico, pero no ha sido porque haya estado enfermo, sino porque me entró el afán de familiarizarme con los triglicéridos y el colesterol, accedí a hacer una endoscopia y hasta fui donde el internista para que me descartara tuberculosis por una tos que tuve durante unos poquitos días (¿muy exagerado?). Lo bueno es que este nuevo interés por la salud me ha acercado a mis papás porque ahora yo les hablo de mis médicos y ellos a mi de los suyos.

Esta Crisis de los 25 me ha llevado a hacer ejercicio tres veces por semana para mantenerme saludable y pues para tratar de mantenerme presentable en pantaloneta de baño…

“Ya me rendí, le he dado duro al asunto pero es superior a mi! Creo que llegué al punto de no retorno, malditos diecisieteañeros flacos…”  Esas fueron las palabras de desesperación que le oí soltar a un amigo del colegio a propósito de un asunto GRAVE de los 25 años… la naciente barriga.

No se si serán los 25 años, pero en el 2011 solo salí de rumba seis veces (cifra monumentalmente inferior al resto de mi vida) y después del último guayabo creo que el 2012 serán menos.

Lo cierto es que llegó la hora de madurar con propósito. Esta vaina me cogió por sorpresa. Estoy ansioso por saber lo que viene. Por eso hoy me concentro, disfruto y aprendo para que venga bueno.

Comments

comments