Nos vendieron una vida de revista

Nos vendieron una vida de revista

Los libros de ciencias naturales dicen que los seres vivos nacen, crecen, se reproducen y mueren. Las revistas dicen que los humanos nacen, gozan de una fantástica infancia, viven una envidiable adolescencia, estudian una perfecta carrera, potencializan sus vidas con un post-grado en el exterior, conocen a la persona de sus sueños (igualmente bella y preparada), forman una familia y son felices por siempre. De hecho creo que ni siquiera mueren…

Creo en una verdad (que por supuesto yo me inventé), y es que la humanidad vive con un solo propósito. Todo eso que hacemos, compramos, o experimentamos es tratando de llegar a un lugar que nos han prometido algunos que dicen conocerlo y que aparentemente quieren compartir con nosotros. La felicidad es tremendo impulsador de estilos de vida. Incluso los que creen no haber alcanzado la felicidad le desearan a otros conocerla. Entre nuestras ganas, el deseo de los demás y la receta que nos venden para llegar ahí nos estamos perdiendo.

Retomemos: si nos plantaron la idea de que ser exitoso consiste en ser estudiando, letrado, respetado, reconocido y bien juntado para que con ese éxito encontremos nuestra felicidad, ¿qué pasaba hace unos añitos cuando, por ejemplo, el éxito era cazar y llevar comida a la caverna? ¿La felicidad nació con el primer Doctorado en Administración de Negocios?

Sabemos que la vida ha cambiado, pero hay cosas que no, hay cosas que siempre funcionarán igual y mucho más si a nuestra naturaleza se refiere; Naceremos igual, lloraremos igual, reiremos igual, defecaremos igual, nos reproduciremos igual. En el 2054 un beso de amor se sentirá igual, la felicidad no cambia, no se desarrolla, no evoluciona, será siempre la misma, ha sido siempre la misma.

Sí, yo sé que ser gerente suena bien, pero antes de proponérnoslo deberíamos preguntarnos si eso es lo que originalmente queremos ser… o hacer. ¿Será que “Check List” si nos garantiza la felicidad?

Creo en otra cosa, y es que se ha asumido la felicidad como un factor externo, como si fuera un sombrero o un maquillaje que nos podemos poner. Si lo pensamos bien es un proceso completamente interno, visceral y como lo dije antes: nada de eso ha cambiado, así que estemos donde estemos o comiendo lo que estemos comiendo, siempre vamos a poder llegar a ese lugar… y creo también que no es un lugar.

Mi humilde propuesta es dejar a un lado la revista, dejemos de seguir ese tan atractivo parámetro y más bien echémosle mano a una hoja en blanco. En esa hoja no vamos a dibujar la vida que queremos, sino la que vamos viviendo. También creo que es una idea bastante moderna teniendo en cuenta que hoy en día hay tanta tendencia a lo “personalizado”; que gusto personalizar mi vida, vivirla a mi medida, con mi ritmo, con lo especialmente errado que soy.

Así que tranquilos, como sea voy a ser feliz. Así no triunfe… Aunque yo creo que sí.

Comments

comments