Prejuicios Musicales

Prejuicios Musicales

Y es que en todo existen prejuicios, y la música también tiene los suyos. O bueno, los tenemos todas esas personas que escuchamos música. Por ejemplo, si alguien escucha Hannah Montana a los 18 años, será discriminado por toda la sociedad mayor o en el mismo estándar. Bueno, aquel que escuche cualquier producción musical de Disney está sometido a la vergüenza. Es que nadie está excepto de ser sometido a prejuicios, ni siquiera ese que decide entregar su vida a la castidad.

Así mismo está la discriminación por género musical, por ejemplo, es increíblemente aberrante que esas canciones en su mayoría de Reggaetón que denigran la integridad de la mujer, sea escuchado mayormente por las mismas mujeres ¿no es eso irónico? Y bueno, he de suponer que no todas las personas que escuchan el género urbano, deban ser delincuente o misóginas.

También se hace la vanagloria al Rock, las personas tienen una idea absurda de que quién escucha Rock es sinónimo de una persona intelectual y buena conversadora; no se dan cuenta que el Rock ya no es un género que se consideraba indomable, ahora es un género más que se hace en las casas disqueras. Es decir, cualquier idiota -con el perdón de Dios aunque no creo en él- que no sepa ni siquiera quien es Shakespeare puede escuchar buen Rock, cuando en tiempos remotos, esté genero venía grapado a las buenas costumbres intelectuales como la lectura.

Ahora, están también los Rockeros que discriminan abiertamente los otros géneros musicales, por ejemplo con un argumento como: “faltantes de cultura”, cuando toda la música, hasta esa que canta la Tigresa del Oriente, es cultura, cultura regionalista y de mal gusto, pero cultura al fin y al cabo.

Y me arriesgaré hacer también mi propio prejuicio de la música, y de las personas que disfrutan de ella cuando escribo esta columna; pero algo sumamente absurdo, y se ve mayormente en los metaleros, es cómo el fanatismo musical, como ese, que alega y justifica la identidad, pueda entonces ser una moda de facha, de jean y camisetas negras, con cabello largo; ¿Dónde está la identidad cuando todos los fanáticos del género parecen clones?… No sé cómo se puede discrimina la vestimenta de un reggaetonero –que es horrible he de admitirlo– cuando todos aquellos fanáticos de la música, tienen un estereotipo de moda definido, haciéndolos uno más del montón cultural del que son parte. En ello no hay identidad. Y ojo, estoy hablando únicamente de esos fanáticos enfermizos.

Deberían al menos, aprender a dejar tantos prejuicios y disfrutar más de la música; porque al fin y al cabo son esos gustos culturales los que definen tu personalidad, y la música es por mucho, la base de la vida, de la imaginación y de la felicidad.

Y es que a mí lo que me jode realmente, es que no pueda escuchar ‘Somebody To Love’ de Justin Bieber sin qué se me tache de algún terrible adjetivo calificativo. Y sí, lo admito, puede ser una vergüenza, pero qué hacemos, me gusta. No deberían existir prejuicios, al menos no en la música, cuando ella por encima de cualquier otro tema, es prácticamente la representación literal de la libertad.

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