Educando con Televisión

Educando con Televisión

Luis-Gabriel-Rodríguez

Luis Gabriel Rodríguez

Es costumbre en mi hermoso país que sucedan cosas poco ortodoxas, y comprendo que las posiciones de cada persona son respetables, y nadie va a interferir en ellas, al final somos una sociedad que se jacta de ser pluralista y ese es tema de otra discusión. Sin embargo, a pesar del libre pensamiento los límites existen y mucho más en aquellos ámbitos en los que se interfiere en el bienestar de otras personas, en la convivencia, o el futuro de las mismas.

En ese sentido, cada quién puede hacer lo que le parezca correcto, entendiendo que  existen barreras. En mi concepto en Colombia, la tergiversación de la libertad ha traído consigo el libertinaje, la ausencia de valores (y así me tilden de moralista, los valores son el sustento de una sociedad) y la descomposición social. Aquí cada quien hace lo que le place, el gobierno, las empresas, los medios, en fin.En estos días estaba en un restaurante y por casualidad vi que estaban estrenando una novela – se trataba de unos cirujanos plásticos – y la escena central del estreno fue una escena de sexo sin prejuicios, no dejaron nada a la imaginación. Es claro que muchos defenderán su posición y dirán que vivimos en una sociedad libre “de mente abierta” pero ¿realmente eso da fe dela responsabilidad por una posición liberal? Yo creo que no.

La televisión es una de las grandes responsables de las crisis sociales que atraviesa nuestra sociedad, los medios televisivos han hecho del narcotráfico, el sexo, la violencia, la guerra, la prostitución, el paramilitarismo y la guerrilla nuestra carta de presentación ante el mundo y lo peor, han convertido a muchos de sus protagonistas en prototipos a seguir y eso realmente es grave. Lo dicho está claramente representado en los siguientes guiones: El capo, Pandillas Guerra y Paz, Sin tetas no hay paraíso, La promesa, Los 3 caínes, Comando Elite, en fin. Podría nombrar muchas más pero me aterra la idea de que el lector, empiece a calificar cuál de ellas es la “mejor”.

“La televisión es el reflejo de la cultura de la sociedad” este es un dicho que se popularizó y que deja mucho para reflexionar. Realmente en Colombia la frase cobra sentido, y puede ser que la mayoría de colombianos y colombianas sean personas de bien, pero son hipócritas al criticar la violencia y darle rating a quienes llenan de contenidos vacíos sus mentes por medio de una pantalla.

¿Porqué me causó impresión la escena de sexo que mencioné anteriormente?Sencillo, es porque la hora en que lo transmitieron no excedía las 9:00pm, un horario en donde los niños normalmente están frente al televisor, es en ese momento en donde podemos preguntar por qué somos como somos en sociedad.  ¿Quién no se rasga las vestiduras al ver  a un niño que no excede los 12 años convertido en un delincuente? ¿Quién no se sorprende al ver una niña de 10 años embarazada? El problema radica en que somos nosotros quienes legitimamos la televisión, la violencia, el sexo, y los convertimos en novela. Y lo peor, en no pocas ocasionesel televisor se convierte en el principal educador de la infancia.

Si se preguntan por qué los niños están perdidos, pueden prender su televisor  y encontrarán una de las causas. Pero como vivimos en una sociedad liberal el sexo en horario familiar no tiene consecuencias ¿hay que tener mente abierta verdad?Y el problema es más complicado aún, la televisión no tiene la culpa, la responsabilidad es nuestra, los productores de novelas nada más dan, de lo que le pide la gente, ellos ganan y la sociedad pierde, pero de las consecuencias todos se lavan las manos, diría mi abuela: como Poncio Pilato.

Por: Luis Gabriel Rodríguez

E-mail: lgrdelarosa@gmail.com

Comments

comments