El arte, p-arte de una ciudad.

El arte, p-arte de una ciudad.

Foto por: Carolina Herrera

Según Rosalyn Deutsche, la historia del arte ha recogido este vínculo entre el arte y la ciudad estableciendo principalmente cuatro tipos de relaciones básicas que personalmente las considero maravillosas: la ciudad como tema del arte, el arte público o arte para la ciudad, la ciudad como obra artística y  la ciudad como influencia sobre la experiencia perceptual o emocional de los artistas que se “refleja” posteriormente en la obra. Lugares como un museo pueden llegar a recopilar de manera increíble estas cuatro relaciones básicas que menciona Deutsche.

Los museos desde el origen de su significado, las musas, nos indican que son el manifiesto de la idea bella que lleva al hombre a realizar algo bueno en todas sus facetas creadoras, por ello, cuando Ptolomeo Filadelfo en el siglo III antes de cristo crea en Alejandría el MUSEO para la investigación científica de la antigüedad no hacia otra cosa, que rendir un tributo al espíritu creativo del hombre y a su inteligencia para manifestar sus emociones y avanzar tecnológicamente y socialmente en su historia propia.

Si una ciudad tiene un Museo de Arte, es porque su gente tiene un alma grande; porque la habitan quijotes que no sólo han convertido a los molinos en gigantes sino que, además, los han vencido en una batalla dura, pero maravillosa. En el inmenso caudal de la historia, los museos eligen elementos para salvarlos del olvido.  La colección del Museo La Tertulia existe gracias al enorme y permanente esfuerzo que hace la ciudad para recordar que a pesar de las múltiples problemáticas y las dificultades, nos sigue uniendo esa cultura que compartimos y nos recuerda que el arte hace parte de esa locura que todo lo cura.

El conjunto de más de 1500 piezas que se encuentran en el Museo representa las más importantes manifestaciones artísticas principales desde la segunda mitad del siglo XX. La colección da cuenta del diálogo cultural entre los diferentes países de América Latina a través de la experimentación plástica.

Cada obra responde a la voluntad individual de un artista en tensión con las condiciones de su contexto. A través de un lenguaje sensorial, los artistas describen sus experiencias en los espacios que habitan y recorren. Partiendo de un entorno común a una sociedad, el artista ofrece una visión particular sobre el paisaje natural, el entorno urbano o el espacio doméstico. De esta manera, enriquecen las referencias mediante las que identificamos los lugares de donde vinimos y aquellos donde vivimos. Toda una reconstrucción histórica a través de un arte sentido y con sentido.

Esta exposición busca destacar la producción de artistas caleños que rescatan formas de vida, historias, y recorridos por su ciudad. Al atravesar cada fachada se descubren historias que, estando enmarcadas por las condiciones que impone la ciudad, obedecen también a las voluntades y vivencias de los individuos. De esta manera, los artistas intentan expresar que  toda experiencia del entorno ocurre mediante el cuerpo. Comprendemos la realidad según nuestros sentidos y acciones. A través del arte, se representa la presencia del cuerpo, de sus gestos o de alguno de sus fragmentos, para referir emociones y actitudes. El cuerpo es medida de referencia para comprender otras presencias en el mundo, como pueden ser los objetos, los animales o las maquinas. En el arte abstracto la imagen que se construye parte de huellas de los gestos del artista y, a su vez, solicita la compenetración del cuerpo y de los sentidos del espectador que va en busca de preguntas y respuestas.

En este sentido, todos somos cuerpo. El cuerpo de un humano es tan  similar al de cualquier otro, que con una rápida mirada, somos capaces de distinguirlo de cualquier otro objeto o ser viviente. Al comer, respirar o dormir, se manifiesta la biología de nuestros cuerpos, como factor común. Sin embargo, entre nosotros somos capaces de percibir sutiles particularidades que distinguen uno y otro cuerpo humano. Cada cuerpo ha vivo una historia particular que define su diferencia. Cada instante  de nuestras vidas y cada estado de ánimo, solicita una diferente manifestación física a través del gesto y la pose. Los artistas se valen de la representación del cuerpo para referir los aspectos psicológicos ante las situaciones; el duelo ante la muerte, la atracción entre dos personas o la experiencia de lo sagrado. Así pues,  los museos, conectan, ayudan a sentir,  preservar, investigar y educar, se convierten en un  elemento  de comunicación entre el hombre y el pasado, y sobre todo viven y dejan vivir.

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