El banco de tiempo

El banco de tiempo

Desde hace mucho vengo pensando en que el sistema bancario es nuestro real amo. Somos sus esclavos, todos, esclavos del dinero. Esclavos de una ficción creada por otros humanos.

Para mí, el epitome de esta relación se da cuando me veo obligado a ir a un banco para pagar o consignar algo o cambiar un cheque.

Tenga en cuenta que los bancos en Colombia reportaron a julio de 2010 utilidades por $18 billones de pesos. Con esa cifra aterradora en mente ahora piensa en que los banqueros han creado lo que se conoce como el horario extendido, es decir, en vez de crear más empleo que es lo mínimo que deberían hacer dadas esas abultadas utilidades (¿para qué necesita más plata Carlos Sarmiento?), y tener horario extendido en todos las oficinas, reducen la atención a algunos puntos en toda la ciudad y que por su puesto se atestan de gente, como consecuencia, uno debe pasar en promedio 40 minutos en una tediosa fila.

Me atrevo a dar datos concretos por las múltiples experiencias de este tipo que he tenido que padecer.

No contentos los banqueros con controlar la vida de todos, con tenernos en una constante rueda de hámster, trabajando para conseguir lo suficiente de la oferta monetaria como para no ser unos indigentes, ahora nos roban los minutos de vida.

Estoy seguro que cuando me esté muriendo voy a pensar en las cientos de horas que me la pasé haciendo fila en un banco en vez de estar viviendo mi vida.

Y el colmo de esta esclavitud monetaria y de este robo de tiempo vital se manifiesta en dos momentos en particular: el primero es cuando un policía alquilado o guardia de seguridad te dice: señor no puede usar su celular. O sea, el mercenario asume que uno es un fletero… estoy seguro que a lo verdaderos fleteros nunca les dicen nada. 

Te violan el derecho a la comunicación, a hablar o a escribir. Y como si fuera poco te dicen en la cara que piensan que uno es un cómplice de los delincuentes. 

El segundo momento de colmo es que si terminaste después de 45 minutos de estar parado frente a un tipo desagradable o soportando el tedio de estar en un local con poco aire acondicionado (en eso también ahorran los banqueros), y cuentas con tan mala suerte de que “la caja está abierta” te toca aguantarte un tiempo considerable generalmente de 10 a 20 minutos mientras el policía alquilado te deja salir.  Si no me equivoco eso podría ser una retención involuntaria, un secuestro simple.

Todo esto debe cambiar… no debería haber bancos, ni sistema monetario inherentemente inflacionario, ni la humanidad debería vivir en esta carrera de ratas por acceder a lo suficiente de la oferta monetaria. Nuestro tiempo de vida no lo deberíamos perder haciéndole el juego a Mr. AVAL… pero por ahora no me les enfrentaré a los banqueros… ya vi lo que le hicieron a DMG por montarles la competencia.

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