El Blackberry y la vida

El Blackberry y la vida

A todas partes llega, en manos de todo el mundo está, a todo el que lo carga le baja la cabeza a la fuerza, por más orgulloso que sea su dueño la mirada nunca levantará. Claqueteo de teclitas lo anticipa, personas cabizbajas lo van a carretear, les reduce el mundo a una pantallita, quien sabe si tortícolis a sus usuarios les dará.

Inicialmente elemento de trabajo para ejecutivos, en manos y bolsillos de los jóvenes ahora está, llenando quizás un vacío legendario que sus padres por andar camellando no llenan, o quizás porque ahora se cree que hoy en día lo material prevalece, y como el dichoso aparatico de moda está, a las manos y bolsos de las nenas llega,  a las manos y bolsillos de los pelaos va a dar.

Con él llega el infaltable plan de datos, Facebook, Twitter, interconectivo como el que más, pero hay un algo con este dichoso Blackberry, algo que me hace de veras dudar. Si tanto comunica y une a la gente, que dichosa con los demás en cualquier momento puede chatear, ¿por qué carajo no levantan la cabeza para saludarlo a uno, sonreírle y decir “ve, quiubo, que más contás?”

Cosa ofensiva es esa de estar uno sentado en un sitio, con 3, 5 u 8 personas en cualquier lugar, pero ninguna de ella la escuchás decir algo, ni siquiera una palabra modular, sólo solas reírse, y ninguna entre ellas puede hablar. Parece que teclear y conversar los descoordina, parece que si miran por fuera de la pantallita se alejan de la realidad, y con ese cuentico de que “si te desconectas te lo pierdes”, los operadores a los incautos enganchan cada vez más y más.

Y claro, las empresas allí es donde aprovechan, ni bobas que fueran nada más, abriendo un boquete descarado entre trabajo y descanso, vulnerando la privacía de los demás, embutiéndoles trabajo hasta altas horas de la noche, exigiéndoles estar conectados sin cesar.

Blackberry, oh aparato pequeñito, que a más de uno haces suspirar, dime lo que esconden tus secretos, dime por qué la gente no te quiere soltar, por qué neutralizas los modales de la gente, por qué a los trabajadores quieres esclavizar, aislando del mundo a sus usuarios, ¿es que acaso un imperio creando estás?

No pretendo ser tu amigo ni tu enemigo, lejos de eso mis comentarios están, sólo quisiera que quienes te usan poco a poco entendieran que hay mejores formas de con el mundo interactuar, que dos personas en el mismo espacio pin to pin no necesitan, sólo la cabeza y los ojos levantar, abrir la boca y algo decir para sobre algo hablar, establecer contacto visual y físico, a las formas de conversación clásicas regresar.

Chao Blackberry, de ti me despido, no sea que por tu culpa algo malo me vaya a pasar, que me peguen por tu culpa una atracada salvaje, que por ti un balazo en la calle me vaya a ganar, que los malandros y rateros vayan y me chucen a mansalva, pensando erróneamente que tu conmigo estás, que me vuelvan una cifra más en las estadísticas rojas de la violencia, victimado por robarme el celular, creyendo que yo a ti te poseo, oh costoso, fino y versátil celular.

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