El Clavo en ADN: Dejemos los juegos

El Clavo en ADN: Dejemos los juegos

Juan David Garzón2

Por Juan David Garzón
@Juandescribe

Tan común como la felicidad que produce la Navidad en las personas, es escuchar desde el primero de diciembre estruendos en la calle y luces multicolores en el cielo. La pólvora de forma inconsciente para todos, tomó potestad en las celebraciones de estas épocas y se instaló de forma que muchas familias ven ajena una Navidad o un fin de año sin encender los populares volcanes, o sin ver la noche marcada con luces en las nubes.

Lo particular del tema es que la pólvora inventada por los chinos en el siglo nueve, fue utilizada cien años más tarde como materia principal en la construcción de bombas, cohetes y demás materiales bélicos; si, la misma fórmulabase que se utiliza hoy de forma “recreativa”. Las afectaciones que genera la pólvora en los miembros (en muchos hogares colombianos) más importantes de las casas, las mascotas, van directamente todas relacionas con la muerte. Sabiendo esto, habla muy mal de nosotros como sociedad que sigamos comprando pólvora; habla mal que sigamos alimentando estos “juegos” ilegales que cobran vidas de valor incalculable ya sean humanas o animales.

Es muy fácil ir a los expendios de las esquinas en los barrios (que la policía de forma increíbleparece a veces no los ven) y comprar un “silbato”; más sencillo encender un fósforo delante de niños y hacerles creer que esto demuestra poder o representa la época; pero más sencillo aún es enseñar, sin hacerlo anterior, el valor de la vida a todo nivel.

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