“El país del Sagrado Corazón”…

“El país del Sagrado Corazón”…

“La mano negra” es otro “eufemismo” más, que nosotros los colombianos empleamos para tapar la impunidad de nuestra histórica barbarie. Por eso la Revista Semana dice que “vuelve la mano negra”, porque nunca se ha ido. Sólo que aparece y desaparece, unas veces de manera autónoma y en otras ocasiones muy bien coordinada. Sólo remontémonos a la época de la Violencia, cuando se hablaba del “miedo al pueblo” y por eso al “Establecimiento” no le interesa y no le conviene que de “la mano negra” pasemos a los nombres y a los apellidos para, por ejemplo, esclarecer los magnicidios de nuestros más importantes líderes políticos…

Pero siempre las razones son distintas, porque las realidades son cambiantes y hoy a la extrema derecha se le acusa de la bomba en el edificio de Caracol
Radio, de dinamitar el busto de Laureano Gómez y de amenazar a sus descendientes. Una familia históricamente conservadora y muy religiosa, que apoyada en testimonios como el de alias Rasguño, buscan esclarecer el magnicidio de Álvaro Gómez Hurtado, por medio de la publicación de un libro… No sé, cualquier cosa que diga sería una mera especulación pero debemos tener en cuenta, por ejemplo, el descontento al interior de la cúpula de las Fuerzas Militares. El inconformismo de sectores muy poderosos con las leyes de tierras y de víctimas y la supuesta “traición de Santos a
Uribe”…

Ahora bien, el problema no es Uribe, sino los uribistas, a quienes por momentos les preocupa, como a todos, el deterioro de la seguridad en las principales ciudades pero otras veces les conviene la desestabilización del país para truncar las reformas, que cuestionan profundamente los ocho años del gobierno anterior… Pero no deja de ser interesante, que el señor procurador, se sienta aludido, porque el presidente Santos utiliza un término tan ambiguo como el de “la mano negra”, en momentos cuando lo único que se le cuestiona al primer mandatario, es el manejo de la guerra, mientras que el país se divide entre negociar o no negociar con las también mal llamadas BACRIM.

De lo que sí estoy seguro, es que tanto la extrema izquierda como la extrema derecha en Colombia, son las responsables de deslegitimar a la izquierda y a la derecha democrática en un país perfectamente polarizado, ad portas de unas elecciones locales en Octubre…

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