Estrenando barrio.

Estrenando barrio.

He vivido en otras ciudades más grandes y seguramente más complejas en diseño, arquitectura, transporte y funcionamiento; pero en Cali es donde hoy construyo y mantengo mi propio hogar y me gusta.

Me gusta aún más el barrio en el que vivo, San Antonio del que he escuchado más palabras bonitas qué feas. Es el “Cali Viejo” y además es considerado uno de los más tradicionales de la ciudad y esto sí que es bonito; un barrio de casonas coloniales, calles empinadas, tiendas, restaurantes, talleres de arte, artesanías, teatros y gente saludando en cada esquina que a mi parecer y desde mi desconocimiento es lo que lo ha convertido en el epicentro de la cultura y el arte en Cali y en uno más de mis amores.  Y aunque no sé cómo será vivir en otro barrio en esta ciudad, creo que estoy en el mejor de todos.

A pesar de las noticias, los vecinos del barrio quejándose de la bulla de los bares, los trancones en las noches, las cerradas de cuadra mientras graban comerciales para televisión, los borrachos y todo lo que se dice sobre el vandalismo en la zona, yo he comprobado que hay más que eso y seguro muchos lo saben, en este barrio se respira cultura todos los días y cada fin de semana se siente más; cuando un montón de “pela’os” muy talentosos se reúnen para narrar historias y alegrar las noches, este se convierte definitivamente en un espacio de integración cultural, en el que cabe cualquier persona que esté dispuesta a pasar un rato agradable en un lugar en el que no se necesita mucho dinero, con lo de los pasajes y la colaboración para los artistas es suficiente.  Y claro que si hay otros parches, donde sentarse, tomar y comer algo, pero no son los que me interesan por ahora, seguro cuando me acostumbre al “calorcito” caleño seré capaz de entrar sentarme y “sollarme” esos lugares tranquila.

Es así como he vivido una pequeñita parte de estos días en San Antonio, un barrio que nos recibe a todos y nos da lo que queremos, un barrio que permite la agrupación y la diversidad generacional y cultural, que recibe también al extranjero y lo hace propio. San Antonio vale la pena conocerlo, vivirlo, sentirlo y disfrutarlo.

Fotos tomadas con el celular cuando voy o vuelvo del trabajo o a la tienda.

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