¿ Extraterrestres de la política colombiana?

¿ Extraterrestres de la política colombiana?

Ilustración por: Juanma Urbina

Son Verdes, su nave es una bicicleta, el arma un lápiz y su símbolo un girasol. Sobre esta ola verde surfea Mockus, Fajardo, Peñalosa, y Garzón, convirtiéndose en el fenómeno político que devolvió al estado 4000 millones de pesos que le correspondían por reposición de votos, argumentando que fueron eficientes y austeros en el gasto.

Su atípico comportamiento fue evidente en la campaña de los trillizos, mientras los precandidatos conservadores se despedazaban entre ellos, los verdes no compitieron. Mockus considera a sus compañeros como superiores, como supra presidentes.

El líder parece de otro planeta, su nombre es Aurelijus Rutenis Antanas Mockus Šivickas, se casó en un circo, logró que 63.000 familias pagaran voluntariamente impuestos, desarmó a sus escoltas, saneó las finanzas del distrito, se vistió de superhéroe, revolucionó la movilidad y la cultura ciudadana, y no negoció burocracia con el Concejo de Bogotá.

Antanas habla un idioma extraño: el lenguaje de la sinceridad. Ha pedido excusas públicamente, y hace poco, contra toda lógica del marketing político, confesó que tenía Parkinson. Así piensan en la web, además del grupo de neurólogos que votaran por él:

JimJang: “Si Mockus es el del Párkinson, ¿por qué son los demás los que tiemblan?”.

Ricardo: “Antanas: no le tiemble la mano para acabar con la corrupción”.

César Hurtado: “Si, Mockus tiene Parkinson pero Colombia tiene Alzheimer”.

Esta nueva especie de políticos piensa como seres de otro mundo, hablan de principios, de la vida como valor supremo, de eficiencia administrativa, legalidad, educación y cultura ciudadana, creen en la unión y en que los recursos públicos son sagrados, en construir sobre lo construido,  y consideran que la confianza es su mayor patrimonio. Así piensa Mockus:

“Si me vas a golpear, mejor empújame; si me vas a empujar, mejor insúltame; si me vas a insultar, mejor grítame; si me vas a gritar, mejor háblame; si me vas a hablar, mejor hablemos”.

“Hay que comprender la ley. En vez de: Publíquese y Cúmplase, las leyes terminarán diciendo: Publíquese, Explíquese, Compréndase y Cúmplase”.

Otro anormal llegó al Partido Verde, Fajardo, político independiente que propone pasar de las trincheras al tablero. Instauró en Medellín el principio público de que al más necesitado hay que entregarle lo mejor, y que a las mujeres hay que coronarlas por su talento y esfuerzo, antes que por su belleza. Mockus y Fajardo, como buenos matemáticos han decidido sumar, formula que expresa Juanes así: “Mockus + Fajardo: mas educación, menos guerra”.

Los verdes no son extraterrestres ni superhéroes, solo son personas preparadas y con experiencia comprobada que están amarradas a sus principios. Personas que reconocen sus errores, se enferman, lloran cuando lo sienten, dicen la verdad aunque no les convenga, y entienden que solos no pueden.

Estuve en la Universidad Santiago de Cali y pude comprobar que la violencia genera más violencia, los girasoles y los lápices: más girasoles y más lápices. Por eso, al igual que Pirry también votaré:

”…por alguien que no tenga rabo de paja aunque haya mostrado las nalgas, alguien que sea capaz de mostrarle el trasero a la corrupción, y no a alguien que se ponga fácilmente en 4 ante las mafias de siempre…”.

Y coincido con el Presidente en que:

“… Mockus, para bien de Colombia, tiene la credibilidad de la ciudadanía, de la Fuerza Pública, su tarea en el orden público a mí me ha gustado como a todos los ciudadanos…”.

El 66% de los niños consultados en las votaciones infantiles eligieron a Mockus como su presidente, asumámoslo como un mandato de las nuevas generaciones. Llegó el momento de evolucionar hacia la fuerza inteligente, de darle luz verde a la legalidad.

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