Her (2013)

Her (2013)

Por Andrés Meza Escallón
@ApoloDuvalis

¿Qué tiene de mágica una relación a distancia? Puede ser lo máximo cuando uno piensa que puede contarle a esa persona especial cualquier cosa y que ella lo entienda y lo sienta como si estuviera al lado. Hasta aquí no hay nada raro que no haya experimentado cualquiera cuya pareja se haya ido a estudiar inglés o una maestría al extranjero. Pero lo que hace de esta bellísima película un clásico de la ciencia ficción, es que la relación a distancia del protagonista es con una compleja inteligencia artificial (completamente indistinguible de una mujer) que habla con la voz de Scarlett Johansson.

El legendario director Spike Jonze la sacó del estadio con “Her (2013)”, por su sólido guión (que se llevó el Oscar a mejor historia original para la pantalla grande) y una combinación de fotografía, música y diseño de producción que hacen completamente creíble este hermoso mundo, no muy distante en el futuro, dominado por hipsters que veneran la tecnología oculta tras una estética retro. Sin embargo, la trama es completamente relevante ahora, cuando nuestro agitado estilo de vida nos empuja a ser cada vez más solitarios e intolerantes con quienes nos rodean. Cada vez es más difícil sentirnos a gusto con nosotros mismos, convivir y mantener relaciones con gente que permanentemente quiere cambiarnos, lo que lleva a que más gente prefiera retraerse, no mostrarse como es para evitar “el qué dirán”. Entonces el impulso de Theodore, un escritor despechado, de dejarse atender por Samantha, una inteligencia artificial diseñada para aprender a acomodarse a los gustos y necesidades de su dueño, ya no parece algo tan descabellado.

Joaquin Phoenix y Amy Adams logran transmitir esa sobrecogedora tristeza (que no por dolorosa deja de ser bellamente expresada en la cinta) que acompaña la pérdida de ese mundo que cobra vida cuando amamos a alguien, cuando nuestra misma identidad se ve cuestionada al despertar en una habitación vacía: ¿el verdadero yo es el de ahora llevado por la tusa o el que era feliz con mi pareja? ¿Sin ella yo sigo siendo yo o era ella quien lograba sacar la mejor versión de mí mismo? Es muy fácil sentirse identificado con Theodore y, al volver a ver la belleza en las pequeñas cosas que nos rodean, reconocer cuánta razón tiene el dicho de que “un clavo saca otro clavo”. Especialmente cuando ese clavo suena como Scarlett Johansson.

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