Hombres, feliz día

Hombres, feliz día

María Camila Trujillo

María Camila Trujillo

Querido lector: muchas veces usted habrá reclamado que “no hay día de los hombres”; pues ya ve, sí existe. Y existe, porque desde hace varios años se ha venido pensando que es momento de que usted, así como las mujeres, tenga un día en donde se conmemore el hecho de que sea hombre, el hecho de que como hombre aporte a la sociedad y el hecho de que el modelo de masculinidad se replantee.

¿Y qué es eso de replantearlo? Se trata básicamente de reconsiderar la masculinidad que a nivel general se le ha impuesto. En otras palabras, ese estereotipo predominante (sobre todo en Colombia) de macho alfa, toma trago, violento, conquista mujeres, rompecorazones, azota baldosas, despilfarrador, musculoso y homofóbico se mande al carajo.

¿Y por qué hacerlo cuando a muchos les encanta? Sencillo: porque ni a todos los hombres les gusta el trago, ni a todos les gusta conquistar mujeres (hay quienes prefieren los hombres) ni a todos les gusta bailar los ritmos tropicales que encabezan las listas de las emisoras; ni a todos les gusta pagar cuentas que no les corresponden, dizque por el concepto de la “caballerosidad”; ni a todos les gusta andar armando tropel por cualquier cosa.

Es que en serio, tener que abrirle la puerta a una chica (sólo por ser hombre) o ser el primero en ceder el puesto o cargar con los equipajes pesados o ser el eterno chofer o aguantar frío para prestar el saco o ser quien toma la iniciativa siempre en las conquistas nocturnas o el que paga los condones. ¡Qué mamera! Supongo que también será cansón el hecho de querer llorar y que sea mal visto o que desde niños les estén inculcando que cuando crezcan “el ideal es que se consigan una mujer e hijos que mantener; porque claro, ni todos quieren ser padres, ni todos quieren mantener mujeres.

Este día internacional del hombre es relativamente nuevo. Se conmemoró por primera vez en 1999 desde Trinidad y Tobago y posteriormente se fue extendiendo la celebración por el mundo. Los objetivos generales de esta conmemoración son promover modelos masculinos positivos. Centrarse en el bienestar social, emocional, físico y espiritual de los hombres porque ¿Cuándo se ven campañas en pro de las sensibilidades de los hombres, a favor de las demostraciones de afecto o promoviendo la paternidad responsable (obviamente, para quienes lo desean)?

Está claro que aún falta mucho por recorrer para que algunos neandertales desmitifiquen esa figura absurda y machista que tienen sobre sí mismos. Sin embargo hay esperanzas porque cada vez uno se encuentra con más hombres que asumen su rol de una manera distinta, que son capaces de abrazar al mejor amigo, de respetar a la novia, de besar al novio en la calle, de llorar de alegría, de exigir afecto, de abstenerse de los golpes y de aportar a la sociedad algo más que la fuerza bruta.

Y si por alguna razón, querido lector, es usted uno de esos neandertales; ojo con estar poniendo su seguridad entre las piernas y en el número de mujeres que conquista cada fin de semana; porque es posible que llegue alguien (hombre o mujer, uno nunca sabe), le de vuelta seca y le haga replantear, a la fuerza, el concepto de hombre que tiene. No siendo más, feliz día a todos los hombres. Hoy la cuenta la pagamos nosotras.

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