La salud está de luto

La salud está de luto

Jonathan Rodríguez

Jonathan Rodríguez

Para quienes no lo sabían, soy médico en proceso de formación. Esta vez, he decidido aprovechar el espacio que se me permite, para contarles un poco acerca de la reforma a la salud y por qué estamos en contra de ella. (La presente es una opinión personal y no representa el pensamiento de El Clavo).

El actual proyecto, de reforma a la ley 100, es ofensivo e irrespetuoso para la salud y para el pueblo colombiano. Se prioriza el dinero sobre la calidad, dándole más poder a las EPS. Para ponernos en contexto, la reforma pretende salvar las EPS ─hundidas económica y administrativamente─, cambiándoles el nombre a “Gestoras” y dándoles más poder del que poseen actualmente. Liberándolas de responsabilidades con el paciente y permitiéndoles repartirse el dinero que sobre de las intervenciones en salud. Ahora no solo seguirán sobrefacturando el precio de los medicamentos, sino que podrán aprobar o negar lo que quieran y el dinero que soliciten igual quedará en sus arcas, así no se utilice. Lógicamente, y por negocio, van a negar procedimientos y recibirán dinero extra. Es pregunta obligatoria: ¿Por qué insiste tanto el gobierno con esta intermediación, cuando las EPS solo quiebran hospitales y mal atienden pacientes? ¿Acaso no es suficiente el hecho de que muchas de ellas hayan sido intervenidas e incluso clausuradas?

El segundo punto grave es lo referente al cambio de nombre del FOSYGA a SALUD MIA. El cual, no solo conlleva un alto costo en lo administrativo, sino también a impedir económicamente el pago de una deuda BILLONARIA a las EPS. Estas, a su vez, aducen que por esto no pagan deuda a Hospitales públicos. Los cuáles sufren para mantenerse funcionando y como en muchos casos, terminan siendo liquidados. Esto demuestra que el gobierno solo le busca el quite al problema y lo único que pretende es salvaguardar las ganancias de las EPS.

El tercer punto tiene que ver con los hospitales, a los que el Gobierno ha abandonado y pretende dejar de lado. En ningún momento se habla de la modernización o de la reparación económica que necesitan. Súmele ahora que el poder de designar gerentes y administrativos va a estar en mano de los ALCALDES, lo que hace a la red pública susceptible de corrupción y politiquería.

El último punto, que vengo a tocar, es el del gremio médico. Se ha dicho que protestamos por nuestros sueldos, pero eso no es así. Si quisiéramos hacernos ricos seriamos políticos, no médicos. Ahora les diré en qué no estamos de acuerdo: que los hospitales tengan la facultad de especializar médicos. Le pregunto a Ud. ¿Sería correcto que hospitales deficientes y liquidados formen personas de las que va a depender su salud? Reflexionen un poco y entenderán por qué nuestro escozor. Sin embargo, debo aclarar que todo el revuelo no es por nosotros, no es por capricho. Es porque estamos cansados de un sistema que le ha dañado la salud a los colombianos durante 20 años. La reforma nos afecta a todos; a usted, a mí, a nuestros hijos. No es una cuestión de dinero. NO marchamos por nuestro sueldo; marchamos POR USTEDES, para garantizar una SALUD DIGNA.

La salud está de luto. No la deje morir, únase a la causa, su vida depende de ello.

Comments

comments