No me gusta en el Facebook

No me gusta en el Facebook

Jair Villano

Jair Villano

Procuro no rayar en la oquedad, me arriesgo en esta columna a hacerlo… me escribió en estos días Erin Egan, Directora de Privacidad de Facebook, al parecer debo dejar de ocultar o eliminar información que he usado; eso me pasa por procurar no rayar en la oquedad, que elimino u oculto barrabasadas que en veces, o casi siempre, dirán los conocidos, me da por subir al muro. A Facebook, tal parece, no le importa si uno escribe tonterías como “Tengo sueño”, o la foto cuando era menos menor de edad, o la imagen de Jesucristo redentor, publicada por un parroquiano y desconocido familiar que gracias al Face encontró su prole; ni mucho menos, el improperio uribista, el insulto barrial, el lugar común que culpa al Estado de todo, la foto con la lengua a fuera, con los ojos rayados, la del musculoso sin camisa, la de la fiesta de hace unos días, la que insinúa algo más que el traje de baño, la imagen –que intenta ser– reflexiva, el vídeo del niño que no lee, pero baila… todo esto está lleno de Me gusta. Qué digo Me gusta, de muchos Me gusta. Y como estamos ad portas del 2014, donde lloverán cualesquier cantidad de propuestas, me permito proponer –escúchame Egan– el No me gusta…

Y es que, para comenzar, el Me gusta me parece ambiguo. Por ejemplo, la otra vez un amigo publicó una nota que argüía que la ubicua Estos Unidos se cree la juez del mundo, que Obama no osa invadir a Siria por temor a Rusia y China; que los Yankees pregonan invadir en pro del bien y que terminan propendiendo el mal. Y eso Me gusta –me parece interesante su doxa–, empero No me gusta, y cómo me va gustar las atrocidades de Washington.

No me gusta, de igual forma, cuando alguien, por decir algo, sube la imagen de un reloj o un cinturón y a los minutos está lleno de Me gusta; No me gusta las fotos de mascotas preferidas: “mi bebé fifí”, de “Estoy bendecido por el señor” (¡¿cuál señor?!), de pensadores mundanos, de narcisos en el baño, de borrachos y fumadores; No me gusta las frases de Paulo Coelho –que alguien pretendiendo profundidad comparte y exhibe–, de familias enteras,  hermanitos, sobrinitos y/o críos; No me gusta, cuando alguien cambia palabras por emoticones: -__-; cuando suponen poesía por lugares comunes, oh poetas, cuando pretenden cautivar con arcaísmos, oh intelectuales… (Podría continuar, pero no quiero echar a  perder más amistades). Entiendo, en cualquier caso,  que cada quien es libre de subir lo que quiera, de darle Me gusta a lo que se le antoje, de escribir sin tildes y comas. Pero debería –escúchame Egan– existir el No me gusta…

Me explico: tenemos la malsana costumbre de no aceptar críticas y eso de alguna manera hay que cesarlo; quizás con el No me gusta la gente pensaría un poco más antes de subir una fotografía, escribiría en Word para que le corrigiese los errores ortográficos, afinaría su oído antes de darle Me gusta a una canción; pensaría, por temor al No me gusta.

Que al principio será duro, no lo dudo: ya me imagino la cantidad de No me gusta a los textos que escribo y suelo subir al Facebook. Ahora, bien distinto es un No me gusta porque tu texto profana la sintaxis, porque prevalece el gerundio, porque hay pleonasmos y una aberrante inclinación al dequeísmo, al No me gusta porque este man se cree un intelectual y porque fue quien propuso el No me gusta. De todo habrá. En ocasiones un Me gusta es solidaridad –es su primer proyecto, su primer libro, el primer texto que le publican–, a veces es un interés –es muy bella (o), inteligente, Me gusta todo: hasta sus Me gusta–; está interesada en los temas del país –su muro está colmado de imágenes con alusión al reciente paro–,  a veces son ganas de joder la vida –el chiste tonto extraído de La luciérnaga o la foto de un abyecto en ridículo –… es que hay gente muy insoportable; podría usted no darle Me gusta, como sugiere un amigo en símbolo de indiferencia, pero la interpretación podrá variar; en cambio, si se lleva a cabo lo que propongo usted podría, por ejemplo, darle No me gusta al No me gusta.

Aunque eso, evidentemente, No me gusta.

Por Jair Villano

jairdisidente@yahoo.com.co

http://eldisidente22.wordpress.com/

@VillanoJair

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