Perro y cuadros

Perro y cuadros

nelson mandela

Noviembre. Un mes sobre el que se han dicho muchas cosas: Que es una farsa porque la ansiedad por el fin de año lo aniquila, que no cuenta como esa transición, tan deseada por algunos, entre el Halloween y la navidad, que armar esta última podría esperar hasta Diciembre, etc.

También es el mes donde se celebra el reinado nacional de la belleza, un evento con un título demasiado pretencioso y ya, tal vez, mandado a recoger. Imagino que todavía existirán aquellos que lo defienden y otros que lo aborrecen por completo, igual todo se resume, como siempre, al punto de vista como trinchera personal, y nada resulta ser bueno o malo. Además, intentar tumbar una institución tan arraigada en la cultura colombiana resulta ser un despropósito.

Los medios se comienzan a llenar de noticias sobre el evento: cuales son las favoritas, que si alguna, años atrás, salió casi desnuda en un catalogo de ropa interior y se le debe descalificar; sus comidas y música favorita, y obviamente no pueden faltar esas preguntas clichés que pretenden evaluar la inteligencia de las candidatas.

Este año el turno fue para la señorita Huila, a quien, mientras hacía girar un hula hoop de forma infructuosa sobre su cintura, le preguntaron: “¿Quién fue Nelson Mandela?” Y  ni siquiera, sin pensarlo por un segundo, respondió: “Es la persona que inició el concurso nacional de Belleza”.

“¡Qué bruta póngale cero!” o algo similar es lo primero que pensamos ante su respuesta. Está claro que se equivocó, y también que posiblemente no tiene ni la más mínima idea de quién fue el dirigente Sudafricano, pero ¿y qué con eso? ¿Qué ocurre si esa candidata o cualquier otra persona no saben quién fue Mandela? Cultura general dirán algunos, pero ¿por qué no se puede ser ignorante sobre algún tema y ya?

Esa cultura general, relacionándola con algo que dijo Rodolfo Llinás, no debería consistir únicamente en convertirnos en un “baúl repleto de contenidos, pero vacío de contexto”, sino aparte de conocer este último, también deberíamos compartir y transmitir el conocimiento, sin juzgar a aquellos que no saben algo.

Por otro lado, ¿por qué no le dan a las reinas un set de memofichas donde puedan encontrar información de diferentes temas como: ¿Quién fue Nelson Mandela? El dilema del perro y el cuadro en un museo: 3 opciones de qué hacer en caso de incendio, Madre teresa de Calcuta, Lady Di, entre otros. Así, las candidatas podrían responder algo, lo que fuera, y no caer en ese jueguito estúpido de preguntas que no buscan nada más que hacerlas quedar en ridículo.

Muchas veces somos el perro o el cuadro en el museo y aprovechamos los errores de los demás, para no dejarnos consumir por las llamas de una supuesta ignorancia que nos aterra.

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