Por un Pelo… lo Clavan

Por un Pelo… lo Clavan

ariel josè martinez

Foto por: Abel Cárdenas / EL TIEMPO

¿Qué tanto puede valer un colombiano para el Estado? Depende, si hace parte del grupo privilegiado de poderosos adinerados, mucho. De lo contrario poco, muy poco. Los pobres no son sino los receptores del gasto público, y a ciencia cierta, eso no es grato para las cabezas del Estado, quienes propenden más por recibir que por dar.

En días pasados, un carpintero llamado Ariel Josué Martínez estuvo a punto de ser extraditado a Estados Unidos acusado de lavado de activos. El hombre tuvo que vivir el tortuoso procedimiento, y en él se cumplió aquel dicho que afirma que la esperanza es lo último que se pierde.Y empezó… La captura de Martínez fue el 18 de marzo en una operación conjunta del Gaula del Ejército, la Fiscalía y la DEA (una especie de operación maestra). Después pasó por el CTI, lo trasladaron al búnker de la fiscalía, luego a la Picota y la Corte Suprema de Justicia avaló su envío a EE.UU. y negó la práctica de pruebas a su favor, como quien dice, el paquete completo.Ariel, de 43 años, quedó a la espera de que el presidente Santos no firmara la extradición, hecho que no sucedió, porque a él, eso ni le quita ni le pone, entonces, firmó. Y así al carpintero de profesión, acostumbrado a trabajar la madera, a cortar y a clavar, por poco lo clavan… Por – lo que a menudo es mentira, pero esta vez era verdad – un delito que él no cometió.

Entonces, volvemos al tema del valor que tiene un ciudadano para el gobierno. Nada. Ariel Josué en estos momentos podría haber estado vestido de naranja con grilletes en manos y pies compartiendo celda con quien sabe quién y tratado como un delincuente colombiano en EE.UU. Y una vez allá, era un muerto más, sin nombre, sin recuerdos, sin familia; un compatriota que nadie defendió  porque no significaba mayor cosa.

Caso contrario sería si el caso se presentaba con un hijo de un empresario, o algún familiar de un  diplomático. Este es el país en el que al pobre lo clavan y al rico lo absuelven, al mejor estilo de Salamanca, el joven millonario que asesinó borracho a 2 mujeres y dejó en silla de ruedas a un hombre y fue condenado a 5 años de prisión… Cabe preguntar, ¿qué hubiese pasado si la confusión se presentaba con doña Ana Mercedes? La famosa doña mechas, la del famoso Juanpa   ¿Santos firmaba la extradición a ojos cerrados? No, porque ella le representa votos. Entonces, el discurso de la igualdad es una falacia.

Lo cierto es que el carpintero tuvo una suerte impresionante, y debe estar de rodillas ante quien sea su poder superior.Al final, pobre es pobre y rico es rico, y en Colombia cada quien vale por lo que tiene, aunque en este caso, la suerte fue la protagonista.

Por Luis Gabriel Rodríguez

Twitter:  @Lgrdelarosa

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