Qué tal si las mujeres les cayeran a los hombres

Qué tal si las mujeres les cayeran a los hombres

quetalsilasmujeres

Ilustra: Wikihow

Los hombres ya no tendrían que aguantar comedias románticas o los absurdos detalles de la novela. Serían las mujeres quienes tendrían que llevar al mancito que les gusta a cuanta película de superhéroes llegue, con mucho cuidado de no confundir IronMAN con Capitán América. Y que haber visto las tres primeras cintas de SpiderMan no equivalen a ver Amazing SpiderMan 1. Y, a riesgo de desatar la ira de los dioses antiguos y los nuevos, jamás regalarles a ellos un Jar Jar Binks pensando que les va a gustar simplemente porque salió en alguna de las seis Star Wars que se durmieron cuando se llevaron al tipo al apartamento a “ver películas”.

meza

Andrés Meza

Para estar con la nena que les interesa, los hombres ya no tendrían que padecer TODOS los fines de semana la interminable sucesión de cumpleaños de las amigas de ella del colegio, de la universidad, del jardín infantil, del trabajo, etc. Por el contrario, a las mujeres les tocaría aprender el calendario de la English Premier League, la UEFA Champions League, la Calcio italiana, la Liga Española, etc., porque SIEMPRE habrán partidos de fútbol en alguna parte del mundo que él se querrá ver y a ella le tocaría aguantarse para estar con él. Y si él es hincha del América o el Quindío, habría que sumarle el calendario del Torneo Postobón.

Los hombres ya no tendrían que hacer malabares para invitarlas a salir a fin de mes cuando sólo queda lo del bus. Serían las mujeres las que tendrían que costear la mayoría de las salidas, además del gimnasio, del maquillaje, los zapatos, los bolsos, los accesorios… Así mismo, si tienen carro tendrían que desarrollar los poderes de un líder de equipo de fórmula 1 para que no se crucen el impuesto de rodamiento, la tanqueada, el chequeo de cada 5000km, y hacer de tripas corazón cuando deban escoger entre la blusa divina que pasará de moda en 72 horas o reponer el rin que se dañó en un hueco.

Los hombres ya no tendrían que aprender a descifrar las sutilísimas señales que matizan (y a veces contradicen) lo que ellas están diciendo. Les tocaría a las mujeres aprender que con la mayoría de los hombres el coqueteo sutil no funciona y deben ser mucho más directas y explícitas para que ellos detecten que les están cayendo. Además les tocaría aprender que, increíblemente, cuando ellos dicen “tengo sueño” en realidad tienen sueño y no es un elaborado complot para invitarla a quedarse arrunchados toda la noche. O que “sí” significa sí, “no” significa no, independientemente del contexto, el tono, el estado de ánimo o cualquier otra variable que es imprescindible considerar cuando las mujeres hablan entre sí.

Pero quizá lo más grave es que muy pocas mujeres sabrían manejar el rechazo. Ya no contaríamos con la persistencia de los hombres para seguir intentándolo a pesar de ser “friendzoneados” o directamente rechazados quince veces. Al tercer rechazo, la mayoría de las mujeres decidirá que ningún tipo vale esa humillación y lo sustituirían con helado de chocolate y una vasta provisión de pilas AA.

Por Andrés Meza Escallón

@ApoloDuvalis

Comments

comments