Razones por las que no me alejo de mi ex

Razones por las que no me alejo de mi ex

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Todos tenemos una ex, una que ha marcado nuestras vidas, a las que no deseamos ver, pero que en las noches de lluvia en medio del frío, esperamos encontrarla debajo de la cama. Si no ha sentido eso, tal vez, es que ha tenido esa ex venosa, arpía y superficial que no dejo huellas en lo más recóndito de su corazón, de la que no aprendió, un ser inerte más que pasó de largo por sus ojos…

Y aunque lo intentemos todos los días dejarla de lado, por alguna extraña razón, el mundo se confabula para que se encuentren, para que conversen, para que se recuerden.

Razón filosófica:

¿No puede olvidarla? No importa, no es necesario. De hecho por qué hacerlo, por qué darle la espalda a una vivencia real. Yo también lo he vivido, he llorado, lo he sufrido. Pero sonrió al saber que existió, que de verdad lo viví. Si aquella persona que por tanto tiempo permaneció a su lado lo marcó tanto como para recordarla, entonces no se trató de una pésima relación, al contrario, fue una vivencia satisfactoria con un desenlace imprevisto que terminó con un dolor en el pecho.

Olvidarla sería como negar el pasado en que experimento, quizá por primera vez, un verdadero enamoramiento. Su sonrisa será lo que pienses en momentos de soledad, pero no se trata de reprimir aquella imagen de hoyuelos en las mejillas, de lágrimas en momentos desesperados, de rabietas en medio de caprichos, de besos en medio de la lluvia, se trata más bien de aceptar que ya no está, seguir adelante, y recordar que una vez pudo en verdad querer a alguien más que así mismo. Eso debería bastarle para seguir adelante.

Razón  Científica:

¿Es imposible olvidarla? Lástima… pero es razonable. Cuando se quiere a alguien, ese sentimiento lo condicionas con las acciones que tuvieron ambos durante la relación. Es decir, psicológicamente aquellos momentos sólo la identifican tu cerebro con ella, y por tanto, produce químicamente aquellas sustancias que le hacen sentir enamorado o deprimido. Por tanto, tener una amistad es prolongar la esperanza, es creer que en un momento quizá ella vuelva a sentir lo mismo. Yo también he sido tan hipócrita como ustedes, de pensar que lo que en realidad quiero es su compañía, pero en cuanto tenemos su compañía ya pensamos en querer algo más. Sexo tal vez. Y si se tiene sexo, entonces estás jodido porque sigues con el condicionamiento, un círculo vicioso que te lleva una y otra vez a pensar todo el día en su sonrisa, en los hoyuelos que se marcan en su mejilla, en su cuerpo completamente desnudo…

A veces incluso esa química que es tan corporal, superficial y científica, justifica el hecho que usted y yo, aún deseamos morder su labio inferior, y pensar que el tiempo se ha detenido para no volver a moverse jamás.

Razón Ideológica:

Amor: Una idea. Un sentimiento. Un estado. Una utopía. Un concepto de necesidad creado por el hombre. Cualquiera que sea el verdadero significado del amor, a veces es lo que nos impide dejar de mirar a esa mujer a los ojos. De esperar sus palabras de aliento, o  de sinceridad. Quizá algo erróneo, al menos para mí, que aún sonrió de ver cumplir los sueños que una vez yo no pude cumplir junto a ella.

Es el amor, lo que finalmente te permite aceptar la decisión más inteligente de su vida. Estar lejos de ti. Ahora, cuando ya no está, cumplió todo lo que soñó a su lado. Quizá sea mérito de alguien más que no es ella, ni usted, quizá sea así como deba ser. Pero es el concepto del amor, el que te hace pensar que tal vez, no era el momento idóneo para los dos. Es la idea del amor, lo que te hace creer que un día de verano, no importa cuántos años después, como la vida y la muerte, han de toparse para resolver lo que aún queda en sus ojos cuando te mira…

¿Y usted, ya olvidó a su ex?

 

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