Señor hampón ¿me deja meterlo a la cárcel?

Señor hampón ¿me deja meterlo a la cárcel?

Como sociedad y como habitantes de un mundo que cada vez es más grande pero también más corto gracias a la globalización,  somos personas sometidas a  vivir en regimiento de unas normas sociales, así la rebeldía que uno tiene de los 12 a los 17 años diga: “que viva la anarquía y maldito sistema opresivo”, pues es el que le da una mediana organización a  esta locura. Lo particular es que en tiempos donde las guerras internacionales pasaron (o por lo menos ya no son evidentes) y el conflicto interno es el que reina en cada estado, las leyes parece son las abogadas del diablo. Y más en Colombia. Ver como todos los días en las noticias dicen que se destapa el ventilador y un caso de corrupción sale a luz, en una sociedad “normal” sería escandaloso, pero todos fuimos embrujados de a poco y la mayoría de veces lo vemos como una noticia más, como cuando hablan de Shaki y su Piquetón o cuando dicen que Juan Pablo Montoya  se estrelló, ¡una cosa rarísima!

Hay situaciones que pasan en mundos donde reina la imaginación, como ladrones que estafan a toda una ciudad mientras pasean rico por cualquier playa del mundo así la fiscalía los llame y les pida, por favor, que si se presentan ante las autoridades, bajando la cabeza. Y claro la respuesta es a la altura de esta gente ¡chirriadísima!, dejan pasar unos días y pues se toman su tiempo de esconder por aquí y de comprar por allá hasta que hacen su arribo triunfal.  Eso sólo pasa en la tierra del nunca jamás, en Springfield y en un país llamado Colombia.

Volviendo al tema del conflicto interno, es chistosísimo como los “héroes” en Colombia, o sea nuestro ejército nacional, tiene que combatir a la guerrilla y a cualquier fuerza subversiva que aparezca por ahí, basándose en los tratados convenciones y leyes de guerra internacionales. Sí, extrañamente hay unas llamadas “leyes de guerra”. Según alguna de las convenciones  de Ginebra, es ilegal que entren en conflicto dos grupos sin llenar ciertos requisitos tales como el uso de uniforme con una insignia que se distinga a distancia, llevar armas que se vean abiertamente y no se puede pelear con el mismo uniforme en los dos bandos… ¿ah?… No me imagino a cualquier coronel o soldado diciéndole a los guerrilleros:” ah no mano así no se vale, o se ponen otro uniforme o no nos damos bala, y además no les vemos las armas…vayan cámbiense y nosotros los esperamos…”…mmm…como que no creo que se pueda llegar a tal punto de código entre guerreros, eso se acabó con los Jedi.

Súper sería vivir en una sociedad utópica donde a la gente que se roba los dineros públicos no los llamen a presentarse si no que vayan por ellos, que los transporten desde el aeropuerto en carros PARA PRISIONEROS, que mientras estén investigados estén EN LA CÁRCEL, que tocarle la nalga a una mujer en la calle no sea casi igual en pena carcelaria que matar,  y donde las fuerzas armadas de un país no estuvieran pensando que cada ofensiva que realiza en contra de “los malos del paseo”, pueda mandarlos a unas vacaciones ¡todo pago!,  pero dentro de cuatro paredes en la picota.  ¿Sera que soy muy soñador?…yo creo que sí.

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