Yo Defiendo las Web Series

Yo Defiendo las Web Series

yo-defiendo-web-series

 

Por ahí dicen que uno nunca debe decir: “de esta agua no beberé, porque puede terminar adicto a esa serie”, o bueno algo así, Chapulin. El cuento es que siempre pensé que todos los tuiteros fanáticos de una web serie basada en dos chicas bloggers, eran un montón de ‘wannabe’ que se morían por dicha serie sólo porque era lo que estaba de moda. Y como la mayoría de tuiteros sufren del síndrome ‘yoqui’ —yo quiero encajar— y por tiempos se vuelven adictos a algún cantante que nadie conoce, a alguna serie gringa rara, o a algún deporte que ni practican, pues no me parecía nada novedoso el cuento de la serie.

Pues bien, muchas personas me hablaron de la web serie y sin pensarlos dos veces respondía: “nunca, nunca vería esa vaina tan mala”, decía mala sin verla, asumiendo en mi juicio mental, según lo que otros decían, que la serie era un híbrido entra Apartment 23, Melrose Places y Friends, pero con el toque “chibchombiano” que hace terrible cualquier producto nacional, además de pensar que era algo predecible, medio pendejo y hecho sólo para mujeres que querían escuchar frases feministas que las hicieran sentir revolucionarias —no es nada en contra de ustedes, chicas—.

La semana pasada en medio de un desparche terrible, tan terrible que hasta ver una plenaria del Senado podría significar algo divertido, decidí ver un capítulo de aquella serie, y ¿adivinen qué? quedé atrapado. Ese día me vi la primera temporada sin parar, era como si cada capítulo fuese una dosis de heroína más adictiva que la anterior. Y no exagero, así fue. En ese momento me di cuenta que estaba juzgando sin saber, que había decidido no beber de esa agua, pero había terminado probándola y me había gustado.

En medio de este nuevo ‘guilty pleasure’, me di cuenta que existen otras web series. Y bueno, lo que tanto atacaba y despreciaba, hoy lo defiendo. Yo defiendo las web series, porque son una alternativa diferente. Al parecer, al no estar sujetos a rating existe mayor libertad en los libretos y la forma de abordar las historias es más fresca, son productos con buena calidad, no como los que estamos acostumbrados a ver en las noches en la televisión nacional. Se respeta el concepto de serie, es decir, un capitulo por semana, así no termina uno saturado con capítulos diarios.

Por eso yo defiendo las web series, porque no están sujetas a horarios, a publicidad o al acostumbrado ‘machetazo’ de capítulos. Pero en especial, yo defiendo la web serie de las chicas bloggers, porque no es una historia rosa como pensaba, es un retrato de lo caótico que puede llegar a ser una relación o la búsqueda de una, y quiera o no, uno termina identificado con alguna historia o con uno de los personajes. Y no, no es publicidad política pagada, sólo defiendo mi nuevo placer culposo, esa agua que no quería beber, pero que terminé tomándome toda.

 Por: Hader López Hernández

Comments

comments