#YoDefiendo las cadenas de ayuda en Facebook

#YoDefiendo las cadenas de ayuda en Facebook

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#YoDefiendo… “Comparte esta foto si estas en contra del maltrato animal” “Dale me gusta para que este niño se recupere del cáncer!” Muy noble el sentimiento, pero, ¿y lo demás qué?

Vivimos en una era insólita. Gracias a los medios masivos de comunicación, especialmente las redes sociales, y la inmediatez, es posible enterarnos de noticias que suceden alrededor del mundo en cuestión de segundos. Se puede decir que cada vez es mas común que los jóvenes nos interesemos en hechos que suceden en locaciones remotas y que queramos vociferar nuestra opinión acerca de ellos.

Esto le ha dado paso a la nueva forma virtual de activismo, si es que puede ser llamado eso, los tan populares “me gusta”, “compartir” y “comentar” de las redes sociales. Cualquier persona que posea una cuenta de Facebook, siendo esta la red social mas común y también la mas usada para el propósito que describiré, sabe de lo que estoy hablando.

Todos tenemos entre nuestra lista de amigos aquel o aquella amistad/familiar/conocido, hasta desconocido que por algún motivo lo agregamos (suele suceder en Facebook) que parece tener delirios de ser el próximo Nelson Mandela o Madre Teresa. Este personaje esta en contra de las corridas de toros, quiere ayudar a recaudar fondos para los pobres y desamparados y en general luchar contra todos los males que asedian nuestra sociedad, claro, todo a través de internet. Y quiere que lo sepas. Cada día publica entre 5 o 10 fotos o estados de tragedias y crímenes horribles contra niños, ancianos y animales e inunda los muros de todos sus desafortunados contactos con un mar de lo mas bajo de la humanidad. 

Si fuera solo estresante para los demás, aunque lo es, no seria meritorio de que escribiera acerca de ello, pero el problema mayor es que este activísimo virtual muchas veces se queda solo en eso: en lo virtual. Ahí viene el asunto, cuando compartir una foto de los niños hambrientos o de algún animalito abusado se convierte mas en una manera de alimentar el morbo y quedarse en la pasividad tras la pantalla que ayudar realmente. Es que si todas las personas que tienen este habito realmente donaran de su tiempo o su dinero a las causas que se alardean de apoyar, seguramente ya se habría logrado un buen progreso con ellas.

Yo defiendo la necesidad de cumplir realmente con la responsabilidad social, e invito a todos mis amigos en las redes sociales (si, a los escasos 315 que tengo, no me juzguen) que hagan lo mismo. Es fantástico sentir interés por y querer apoyar una causa, pero amigo, si “compartes” todas las publicaciones de PETA acerca de los horrores de los mataderos y te vas a comer un súper combo del Corral con papitas y malteada el fin de semana, déjame decirte, estas rayando en la hipocresía.

En fin, no se trata de censurar los hábitos de los demás en internet, sino que reflexionen que tanto de ese interés que muestran por las causas humanitarias en la web se transmite a la vida real. Es realmente tan difícil darle “me gusta”…. ¿Y luego actuar? 

Por: Juliana Bastidas

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