Carolina Ramírez, una actriz con sello caleño

Carolina Ramírez, una actriz con sello caleño

Carolina Ramirez, Una actriz con sello caleño

Carolina Ramírez, Una actriz con sello caleño

Carolina Ramírez

Una actriz con sello caleño

Carolina es una de las mujeres más íntegras del cine en nuestro país. Es una caleña que ha sabido aprovechar su formación como bailarina y actriz de televisión. No niega haber llegado a la actuación por accidente, pues sus inclinaciones artísticas se reflejaron más en el baile. Aunque se considera una bailarina frustrada (por no haber pertenecido al encopetado grupo de bailarinas de la opera de París), jamás bajó la guardia. Fue precisamente en Cali donde volvió a retomar su gran pasión por la danza. Participó en la película Ciudad Delirio, donde cumplió el sueño de ser bailarina y coreógrafa de salsa.

¿Regresar a Cali significa rencontrarse con una parte de su pasado?

Me fui de Cali a los 15 años y llegué a Bogotá, a ese monstruo de ciudad. Siempre he añorado a Cali, porque esta ciudad es a la que yo pertenezco. Es la gente con la que hablo, con la que me identifico, con la que crecí, la conexión es bastante loca. Debo agregar que es un lugar con un clima espectacular.

¿Qué ha cambiado en la ciudad?

Las cosas que yo veía cuando era chiquita eran más grandes. Por ejemplo, la casa de la abuela no es tan grande como la veía cuando era niña. También recuerdo la curva que voltea por Bellas Artes, me recuerda cuando tenía 10 años  y ensayaba en la sala Beethoven.

¿El baile siempre ha sido un estímulo en su vida profesional?

Yo empecé actuar a partir del hecho de que era bailarina, sin lo cuál no hubiera sido tan fácil y divertido ser actriz. Cuando empecé actuar me di cuenta que lo que más me gustaba era bailar; pero lo que no disfrutaba era hacer ejercicios, podía  morirme del dolor en los pies, el baile tiene un sacrificio físico muy grande.

Si su pasión era bailar ¿por qué no se dedicó al baile?

No tenía otra forma. Cuando me gradué del colegio bailaba y dictaba clases. Un  día me salió un casting para un comercial y terminé en manos de un proyecto, donde me ofrecían actuar. Dije: ‘bueno, chévere. Aprendo y miro de qué se trata’. No fue tan difícil porque, de cierta forma, tenía ya todo un trabajo de cuerpo por el ballet. Me tocaba ponerme las pilas en los análisis de texto y meterme  al escenario, que ya lo tenía desde chiquita por mi formación como bailarina. Cuando empiezas a hacer teatro te vas contagiando y vas entendiendo un poco de qué se trata.

¿Siente que ha llegado a la cúspide de su carrera?

Yo todavía tengo problemas técnicos, por ejemplo la proyección de la voz. Para eso hay todo un entrenamiento, que es lo que dan las escuelas de teatro y algunos talleres. No sé si soy una actriz completa, o si pueda estar al nivel de una actriz graduada de una escuela de teatro.

Si volviera a nacer ¿cuál de las dos profesiones escogería, la actuación o el baile?

Si  volviera a nacer y tuviera las condiciones físicas para ser una bailarina de la opera de París, sería ¡fantástico! Era como pretender ser María Sharápova, en el tenis. Me la puse muy alto y me quedó muy difícil. Afortunadamente llegó la actuación.

¿Cómo recibió la noticia de hacer este protagónico?

Hace tres años estaba haciendo la telenovela, La Pola. Caminaba por Barichara, uno de los pueblos más lindos de Colombia. Recibí la llamada de un señor Diego Ramírez, quien me dijo, ‘Caro, quiero hacer una película, se trata de una bailarina’. ─¡Qué, me estás jodiendo!, le dije. Obviamente la película apenas estaba empezando. Al tiempo me llamó y me dijo que estaban listos, acomodé la maleta y me fui.

¿Cómo vamos a ver a Carolina en esta película?

Me van a ver como toda una caleña, muchos no creen que yo soy de Cali. Lo emocionante es que contamos una historia donde  nos vamos a identificar con las canciones que van a sonar, con muchos lugares. Es un película que evoca alegría y buenos recuerdos. Bueno, hay que esperar cómo se ve… Me muero de las ganas de verla, es la primera vez que hago un protagónico en el cine.

Qué medio le gusta más ¿el teatro, el cine, o la televisión?

El teatro siempre va a estar ahí, nunca va a desaparecer, es un regalo que nos tenemos que hacer los actores, es mucho más fuerte, se corren más riesgos, por eso también es tan divertido. El cine es algo que quiero explorar más, la televisión ya la he vivido mucho, ahora le estoy dando más prioridad  al cine.

¿Es rentable sobrevivir del cine?

Es difícil, para esta película tuve que quedarme quieta más de ocho meses. Hay que organizarse para estos proyectos de cine, que son pocos y que llegan como un tesoro. Es muy triste cuando tienes que decirle a una película que no, porque estás haciendo  televisión, me pasó mucho.

¿Seguirá apostándole al cine o a la televisión? 

¡Bueno!, si hay un personaje en tele, pues lo haré.

Por José Alejandro Vargas

Comments

comments