#Columna: Historias en una esquina

Viernes.  6:14 p.m. Tan solo a un minuto del exacto cuarto de hora.  ¿Qué importancia tiene saber esto? Mucha, pues cada época, momento, minuto, segundo, nos afecta de manera diferente. Hace poco cayó un aguacero y las personas se trasladan de manera frenética, queriendo llegar a sus casas lo más pronto posible o para hacerle el quite a un posible segundo tiempo del aguacero, que en el primero goleo a transeúntes, carros y ciudad.   El agua siempre gana.

Hombres, mujeres, viejos, niños, personas.  Todas tan diferentes en sus vestimentas y condiciones de vida, pero con angustias y conflictos de vida similares saltando de un lado a otro de sus cabezas. Un hombre que lleva un morral negro en su espalda prende un cigarrillo. Su cara refleja una expresión de profunda satisfacción como si en el simple acto estuviera oculto el significado de la vida. Una mujer camina con el paraguas abierto, aunque ya no llueve, tal vez está algo loca y lo cierra cuando el agua comienza a caer.

La actitud fresca y movilidad de las personas que caminan por los andenes, le hace frente al caos y cacofonía de pitos, carros, madrazos, algunos contenidos, otros no, y el smog. Una mujer de saco blanco largo lleva un paraguas azul en su mano derecha y lo mece de un lado a otro con un compás que lleva en su cabeza. Habla por celular a través de su dispositivo manos libres. Si ocupara el campo visual de algún distraído, seguro la tildaría de loca, pues parece que conversa con un ser imaginario enfrente suyo que camina de espaldas diestramente, dada la velocidad que lleva su interlocutora. “¿Y ya llegaste? Dice la mujer y en la última palabra de su pregunta reajusta la cadencia de sus pasos.

Un grupo de amigos de universidad sostienen una conversación salpicada de risas estrepitosas y en sus caras llevan esa alegría de: “Se acabó la semana, vamos por unas cervezas.” Un hombre espera a su pareja en el andén y apenas llega, se agacha para darle un suave beso en los labios. “¿Qué quieres?” le pregunta ella.  “Comer algo” responde automáticamente. Otro grupo de personas se arremolina junto a un carrito de perros calientes que, con un anuncio de fondo amarillo sobre el que resaltan unas letras rojas, promociona un “rapiperro especial + gaseosa por solo $3000”

 ¿Cuál es la cantidad de público flotante en la esquina?, ¿60, 70, 80 personas? Resulta difícil dar una cifra exacta, pero cada una de ellas es una historia ambulante, sobre la que se podrían escribir sagas extensas repletas de drama, pasión, amor y aventura.

Autor

Juan Manuel Rodríguez Bocanegra

@Vieleicht

 

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