#Columna: Hoja de Niggle

#Columna: Hoja de Niggle

Columna-hoja-de-niggleJ.R.R Tolkien escribió alrededor de 1943 un cuento bellísimo que se llama “Hoja de Niggle”. Según cuenta en una carta, un día despertó con esa obra prácticamente detallada en su cabeza y sólo le tomó un par de horas transcribirla.El cuento narra la historia de Niggle, un pintor, que comienza a dibujar un nuevo cuadro.  Este había comenzado con una simple hoja que era arrastrada por el viento y de un momento a otro se convierte en un árbol, el cual cada día crece más y más; aparecen nuevas ramas,pájaros vistosos que llegan a ocuparlas, y a cada nuevo detalle que va apareciendo, Niggle debe dedicarle el tiempo necesario. Después se da cuenta que los espacios en blanco entre las ramas, permiten  vislumbrar  un paisaje: un bosque que parece tener su confín en unas montañas coronadas de nieve.

Al notar que su creación se le está escapando de las manos, Niggle siente angustia y la necesidad de dedicarle el mayor tiempo posible para concluirla.

“Cueste lo que cueste” solía decir, “acabaré este cuadro”, mi obra maestra, antes de que me vea obligado a emprender ese maldito viaje”

Su vecino, el viejo Parish, quien no cree en sus dotes como pintor, comienza a pedirle favores pues su esposa se enferma, su casa tiene goteras y para completar él es cojo, así que le pide a Niggle el favor de ir a buscar al médico y también a unos albañiles.  A regañadientes, Niggle acepta hacerle el favor de ir a pedir ayuda, pero lo único que obtiene con el viaje es enfermarse, pues no encuentra ni al médico ni a los obreros, y en el trayecto cae un torrencial aguacero que lo resfría y lo hace permanecer en cama por 7 días.

Luego de eso, un día llegan un inspector y un chofer a su casa y Niggle pregunta ¿Chofer de qué? y el hombre le responde: “Ya sabe usted que hoy sale de viaje”. El cuento es la alegoría perfecta para toda la mitología de Tolkien. Toda la historia de miles de años que había creado de la Tierra Media junto con las Tierras Imperecederas, que en ningún momento paró de crecer en su mente. Igual que Niggle con su cuadro,Tolkien sabía que la vida no le iba a alcanzar para narrar todas las historias que seguía imaginando.

Bien lo dijo la escritora española Rosa Montero:

“Todos los seres humanos estamos marcados por nuestra finitud.

Somos lo que hacemos contra la muerte.”

Autor

Juan Manuel Rodríguez Bocanegra

@Vieleicht

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