¿Está usted preparado para un inversionista? Su empresa puede valer más de lo que imagina

¿Está usted preparado para un inversionista? Su empresa puede valer más de lo que imagina

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Colombia sigue ocupando un lugar privilegiado dentro de los destinos más importantes para invertir. Desde diversos países de todos los puntos cardinales han llegado inversionistas extranjeros.

No se le haga extraño si lo contacta un inversionista y le ofrece compra por su empresa. Sucede ahora con frecuencia, pero, ¿se encuentra usted preparado para tomar objetivamente esta decisión que afecta tanto a la organización, como a los socios y sus familias?

Lo primero que debe hacer es analizar si es el momento ideal para vender su compañía. Las empresas no valen sólo por su historia, valen por lo que con su historia puedan hacer a futuro. En ese orden de ideas, el mejor momento para vender una empresa será cuando se encuentra fortalecida y con unas excelentes perspectivas futuras. Y el peor momento para vender será en medio de una crisis y en el peor de los casos, al borde de una quiebra.

Cuando evaluamos la opción de vender una compañía, hay aspectos muy subjetivos que se escapan a los análisis estratégicos y a las proyecciones financieras. Es fundamental preguntarse por los proyectos de vida de los socios. Un proyecto de vida de un socio no debe condicionarse a una empresa. Cuando la actual generación no cuenta con sucesores en la familia empresaria, tiene dos opciones, vender o delegar. Esta decisión debe ser estudiada y concertada con objetividad, ya que de ella dependerá la feliz culminación de una generación y la exitosa realización  de una nueva generación.

Analizados todos los aspectos anteriores sobre si es o no el momento adecuado para vender, el paso  siguiente es preguntarse: ¿cuánto vale la empresa?

Las empresas en marcha no valen por sus activos tangibles, ni de acuerdo con el patrimonio contable que reflejan sus estados financieros. Su valor de mercado depende del potencial de generación de efectivo. Por lo tanto, lo que determina el valor real de una compañía no son sus terrenos, edificaciones, máquinas o su nivel de inventario; es la proyección de su Flujo de Caja Libre Operacional o en sus siglas “FCLO”. El FCLO es el dinero disponible para los socios y bancos, una vez atendida la operación de la compañía.

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Artículo por Hermann Stangl

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