Fototropismos: En búsqueda de la luz

Fototropismos: En búsqueda de la luz

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ELIAS HEIM BN-2014

Elías Heim es uno de los artistas colombianos más vanguardistas de los últimos tiempos. Ha logrado captar a través de su obra, las consecuencias que trae consigo la violencia; sobre cómo ella puede dejar marcas en sus víctimas. Sin embargo, también nos enseña que a pesar de todo, aún existe esperanza. Su más reciente exposición, titulada “fototropismos”, la cual ha sido expuesta en varias galerías del país, nos deja el mensaje de que después de la tormenta, llega la calma.

Desde el punto de vista artístico, ¿qué es un fototropismo?

Un fototropismo es “el movimiento que hace un ser vivo hacia la luz”, esa es una tendencia de la naturaleza, que se puede interpretar desde un punto de vista filosófico, psicológico o ético, por la metáfora que encierra el simple hecho de evitar la tiniebla o salir de la oscuridad, y considerar la luz como algo bueno, sano o alimenticio. Mi trabajo utiliza como herramienta escultórica este elemento.

¿Cómo surgió la idea de trabajar con este fenómeno biológico? 

Todo surge a partir del contexto del espacio-tiempo en el que me encuentro en ese momento. Miro la realidad de lo que me rodea y miro mi propia realidad. La idea de este trabajo nació a partir de mis experiencias personales que tuve en sitios muy neurálgicos socialmente hablando como Israel o la misma Colombia, en donde la guerra, aparte de dejar pérdidas humanas nos reta a seguir adelante a como de lugar. En Fototropismos, las plantas trepan o buscan la luz a través de unos agujeros hechos con bala en unas estructuras metálicas, cuadradas y rígidas, —de esas que se usan para archivar documentos— la cuales representan la burocracia y el poder. La bala representa la violencia, la destrucción; que acaba todo en segundos. La planta es el ser que se adapta a esa circunstancia muy similar a lo que es el posconflicto: renacer, tratar de crecer, a pesar de que se cargue con fantasmas del pasado que muy difícilmente se pueden borrar.

¿Podríamos decir que su obra posee tintes políticos?

Todo el arte en sí, en cualquiera de sus manifestaciones tiene connotaciones de orden político. De hecho, no hay forma de no serlo. El acto de ponerte en frente a un público y expresar todo lo que sientes a través de la obra es ejercer la política. Todos los artistas realizamos siempre una crítica de nuestro entorno con el trabajo que ejercemos.

¿Cuánto tiempo tomó hacer este trabajo?

Esto, que yo considero más un laboratorio, tomó, desde que las plantas eran pequeñas, hasta ahora que están adultas, 3 años. Cabe resaltar que el proceso fue muy arduo, pues el cuidar de ellas requirió y requiere mucha atención y sobretodo sensibilidad.

¿De dónde nace el lema de “hacer visible lo invisible”?

Resulta que los dos procesos, el de la bala que perfora la estructura de metal, y el del crecimiento de la planta, en la práctica, son muy difíciles de observar a simple ojo. El primero, por la velocidad indetectable y el segundo por lo lento del mismo. Es decir que ambas cosas de la metáfora: “destruir/renacer” son casi “invisibles”. Por esta razón, cuando se hace visible algo, se genera pensamiento, se genera reflexión.

¿Qué quiere que la gente se lleve en su cabeza después de salir de ver la obra?

Yo quiero que la gente salga muy diferente de como entró al inicio. Quiero quitarles ese letargo, esa anestesia, con la que andan en la vida. Nosotros vivimos en un “fuego cruzado” y no nos hemos dado cuenta.

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