¡Gente con empleo pero sin honestidad!

¡Gente con empleo pero sin honestidad!

Sandra Garcia

Sandra García

Nuestro país padece una de las enfermedades que más corroe no solo el alma sino la economía: el desempleo. Sin embargo, hay bastante gente con empleo, con nombramientos que durarán hasta que san juan agache el dedo, buenos sueldos, horarios, prestaciones y posibilidades de ascender y seguirse “educando”. Sí, entre comillas, porque hay gente ¡muy grosera!

No es raro ir a una entidad pública o privada y ver por ejemplo, que no todo el personal está en sus puestos de trabajo en pleno horario de atención, que no falta la señorita, señora o aseñorada pintándose las uñas, devorándose catálogos de ropa  o hablando por  celu (su lenguaje corporal evidencia que la llamada no es de trabajo), que hay empleados que hacen uso personal a manos llenas de los insumos de oficina y que otros más versados, piden permiso porque se les enfermó el tío (aunque sus papás fueran hijos únicos) o porque les dolió aquí y al sobarse les dolió allá,todo con el fin de poder irse pa´la finquita porque un familiar llegó de usa.

Y así,aunque todo esto solo sea la punta del iceberg, hay gente honesta y trabajadora haciendo filas por un empleo, aplicando a cargos por debajo de su experticia, suplicando porque alguien que no los conoce los recomiende, o simplemente vendiendo algo en alguna esquina o bus para proveerse sustento.

Por cosas así, es que no me alegro cuando dicen, que ha bajado el desempleo.

Por Sandra García 

TW:@micro_textos

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