La muerte de Cerati. Irrelevante

La muerte de Cerati. Irrelevante

Muerte de Cerati, irrelevante

Gustavo Adrián Cerati, retrato por Eliana Aguirre

Irrelevante.

Hace un poco más de una semana murió Gustavo Adrián Cerati. Un gran músico por supuesto, incitó a una nueva era de Rock en Español en todo el mundo, con un sonido especial, más sofisticado y Europeo, en una era donde el Rock en Argentina era una protesta sin mucha innovación instrumental, sin mucha electricidad. Quizá también, uno de los mejores guitarristas que pudo haber concebido Latinamerica y sin duda –aunque yo no lo conocí y dicen sus familiares y allegados- una gran persona. Sin embargo, ¿es verdad que lo fue?

Al menos para el periodista Pablo Rago, el cantante Argentino era aunque muy familiar, egoísta y superficial, dijo además:

“Pero no pasemos de largo que él se maltrató mucho, se maltrató mucho. No es algo que le pasó, es algo que él eligió de su vida”

¿Y si tiene razón?

No soy psicólogo, y tal vez me equivoque, pero vivir de la vida loca como dice Ricky Martin, donde el extremismo, las fiestas y los excesos son lo que dan prioridad a tu vida, entonces no estás siendo más que otro estereotipo más del montón, donde sólo piensas en sí mismo.

No sé si lo sepan, pero antes del accidente, Gustavo Cerati tenía una novia, mucho menor que él –de tan solo 22 años cuando se oficializaron-, y su juventud contagiosa (supuestamente) lo llevó a recaer en la cocaína, y el viagra para ser el semental que un día la edad no le permitió ser más. Muchos años atrás, había sido obligado a dejar la droga, pues sufría de hipertensión. Cuando estuvo en Colombia, haciendo su gira “Me Verás Volver”, no hacía falta en la mesa del cantante durante los remates después de los conciertos: la droga, la coca, el alcohol y el sexo, hasta que un día en Venezuela su cuerpo no soportó más el abuso. La resaca, la hipertensión y la mala suerte lo postraron en la cama sin movimiento alguno, totalmente en coma, mientras que todos los demás, entre ellos sus familiares y fanáticos sufrían…

¿Es acaso la irresponsabilidad sinónimo de cantante, de artista, de Cerati?

El líder de Soda Stereo –por no decir que él sólo era la banda en sí mismo–, estuvo en coma 4 años y está semana los especiales y el dolor no se han detenido. Los fanáticos que crecieron con él, que los inspiró a ser músicos, a ver el rock como parte de sus vidas, hoy lloran por su pérdida, la ausencia física que deja en este mundo. Pero es absurdo que después de 4 años de su ausencia musical, hoy sienta ese dolor, ese vacío artístico… Algunos se justificarán en la “esperanza”, la esperanza de “verlo volver”, como si medicamente fuera posible después de tener casi que frito el cerebro, tomar un micrófono y cantar de nuevo como lo hacía antes, como si pudiera sólo levantarse y volver componer melodías y letras futuristas que nos permitan imaginar un mundo surrealista. La verdad era que Cerati ya estaba muerto para ese instante.

El momento de llorar no es hoy, no fue ayer, el momento de llorar fue hace 4 años cuando para Cerati era más importante vivir el exceso que ser músico, más importante que su vida misma…

Por suerte, y al menos para mí, la música es tan inmortal como ellos, tan espiritual y trascendental que Gustavo Adrián Cerati, estará vivo para siempre, en esas canciones que marcaron mi vida como adolecente. Él estará volando sobre la ciudad de la furia. Escucharé sus canciones y no pensaré que está muerto. Porque de eso se trata la música, de inmortalizar un momento para siempre, y al menos en eso, debo decir que éste tonto argentino, es un puto genio.

Por Sebastián París

Twitter: @lenfert

 

Comments

comments