Pernett, Caribe Electrónico

Pernett, Caribe Electrónico

Humberto Pernett

Humberto Pernett

Este barranquillero nació en 1978 en medio de la danza folclórica Cipote Garabato, danza que dirigía su padre. Desde los 10 años de edad empezó a producir su propia música en formato de cassette y con mezcla de instrumentos electrónicos. A los 18 años inició sus estudios en la Universidad Javeriana de Bogotá, lugar donde empezó a “cocinar su sonido”. Fue para el año 2003 que se publicó su primer trabajo: allí aparece Óptimo positivo, Huele a maracachafa, Hoy es mañana, canciones que dieron a conocer su música por todo el mundo. Desde la fecha hasta ahora ha producido cinco discos como Pernett, muchos remixes como el que acabó de sacar con Andrea Echeverry, del tema Métetelo. Actualmente se dedica a la producción musical. Su estudio Pernett Records, ubicado en la ciudad de Cali, es un espacio para artistas que combinan las raíces con la música colombiana y los sonidos electrónicos.

¿Qué significa The Caribbean Computer, su quinta producción?

Después de mi disco anterior empecé a trabajar en otras cosas, por ejemplo en instalaciones audiovisuales; a estudiar sistemas de programación que sirven para crear aplicaciones interactivas. Me di cuenta que no había un espacio para poder mostrar eso, así que lo apliqué a las canciones y de ahí salió The Caribbean Computer. La producción recibe ese nombre porque fue un trabajo donde exploré lo que sabía de los lenguajes de programación y las aplicaciones interactivas. Fue una producción realizada en mi casa y en la de las personas que participaron como colaboradores. Algunos de los artistas que pueden encontrarse en este maravilloso disco son: Sukiyaki Steel Orchestra de Japón en la canción, Al Caribe volveré; círculos, en la voz de Andrea Echeverri; y varios artistas de talla nacional e internacional.

¿Qué hay de especial en las colaboraciones de otros artistas?

En el disco anterior, El mago, aparece el maestro Hugo Candelario porque ya es Pernett en el Pacífico. Está, por ejemplo, Oswaldo Ospino, el trompetista de Cali Pachanguero, con un sonido muy caleño en un álbum que es de música Caribe. En mi nueva producción hay situaciones mágicas. Contacté a Andrea Echeverry y la grabé en su casa. Hay un tema con dos muchachos de Argentina que son Fauna & Un Mono Azul. Ellos dos pasaban por Cali y llegó un amigo y me dijo: “¡mira, pueden crear algo interesante!”. Los invité al estudio, grabaron una letra y después nos fuimos a bailar salsa, ¡como se debe hacer en Cali! Ese disco tiene eso, colaboraciones que no son ni siquiera dirigidas, sino que se van dando solas. Así fue que se cocinó The Caribbean Computer.

¿Cómo logra crear el sello independiente Pernett Records?

Pernett Records es una historia interesante porque el primer disco salió con Sony Music. Después trabajé con otro sello y finalmente rompí contactos con todo lo que era la manera antigua de trabajar el Music Business. Me vine para Cali y empecé a proponer nuevos esquemas, a partir de la infraestructura digital, que también nos permite actualmente llegar a todas partes del mundo. Cuando empiezo a trabajar de esta manera me doy cuenta que podía distribuir mi música yo solo, que no tenía necesidad de fi rmar con un sello grande, que yo podía organizar todo eso y también prestarle ese servicio a otros artistas. Por esa necesidad nace Pernett Records.

¿Por qué crear Pernett Records en Cali?

Primero, yo me vine para Cali porque me casé con una caleña y tenemos un hijo hermoso. Segundo, pienso que hay una revolución musical importante en la ciudad. Ya hubo una revolución grande en la capital, que fue dada por todas las personas que nos fuimos desde nuestras provincias, desde nuestras ciudades a Bogotá. Ahí se cultivó lo que hoy día conocemos como la nueva música colombiana. Ahora está surgiendo una generación nueva de grandes artistas y yo veo que en el Pacífi co y en especial en Cali hay una mata gigante de eso. Entonces, pienso que hay que unirse a esa ola gigante de arte que se está produciendo acá y apoyar. Uno ve que los medios masivos no dan a poyo a estas nuevas propuestas. Habiendo viajado a varias partes y con el quinto disco producido en Pernett Records –distribuido en Japón y nombrado por la Revista Latina en Japón como el disco del año– la idea es replicar la experiencia a los nuevos talentos de la música.

¿Qué tan comercial es la música de Pernett?

En Colombia no hay una ciencia de la música, la gente experimenta y tiene dogmas impuestos, como por ejemplo decir, “yo voy a hacer música comercial”. ¿Entonces el término ‘comercial’ a qué se refi ere? Yo podría decir, Juan Luis Guerra es muy comercial, Calle 13 es muy comercial, Rubén Blades es muy comercial. Pero también te puedo decir que se puede ser Pachuco y se puede ser comercial. Y se puede ser Pachuco sin ser comercial también. Entonces hay una amplia gama de cosas que vemos a diario cuando prendemos la radio o la televisión. Yo todo lo que pienso lo pienso de una manera comercial, porque soy un productor musical, mi trabajo es convertir la música en un producto.

¿Cómo se puede conocer la música de Pernett?

Todo tipo de música bien hecha y producida está en la capacidad de venderse bien y perdurar. Los géneros tienen un público, un nicho diferente. Nosotros nos hemos concentrado en emisoras como Radio Nacional de Colombia y otras emisoras universitarias. Nuestro medio principal para llegar a este público es la Internet. Dejamos que la gente
descargue libremente las canciones, de vez en cuando no siempre, porque pensamos que es la forma de tocarles la puerta. Una cosa es pagar para que una canción se ponga 15 veces en la radio, como un gusano que se te mete en la mente. Nosotros hemos decidido ser parte de la contracultura en Colombia. Mostramos algo diferente a Shakira, Juanes, Carlos Vives, con quienes tenemos excelentes relaciones. Tratamos temáticas bonitas de Colombia. Hay un montón de modelos impuestos, nosotros queremos proponer un modelo basado en nuestra cultura, en nuestros rasgos y en cómo somos.

¿Qué tan difícil es vivir de la música?

No es fácil vivir de un negocio como la música, es un campo que siempre está mutando. El hecho de vender la música ha dejado de ser negocio. Digamos que ese dinero, que no es mucho, lo utilizamos para hacer promoción, pagar sitios de Internet; no vivimos del dinero de la venta de discos. Lo que realmente nos da dinero son los  conciertos. Eso sigue
siendo el mejor negocio.

¿A qué suena la música de Pernett?

La gente identifi ca la música latina con la salsa, el merengue y la bachata. Cuando escuchan sonidos diferentes a la salsa entienden otra cosa. Tenemos cumbia, currulao, música de Perú, música de tambores de Venezuela… Es muy rico porque esta música ya tiene muchísimos exponentes. Hace 10 años era yo solo, hoy en día existe Bomba Estéreo, Systema Solar, ChocQuibTown, La Mojarra Eléctrica, Mamba Negra, Mama Julia y los sonidos ambulantes, una cantidad de grupos de un género que la gente no sabe cómo nombrar.
Generalmente, quienes le ponen nombre a los géneros son los DeeJays o los programadores, los reporteros, no los músicos.

¿Qué nos puede decir de la electrónica en su producción?

Hay un trabajo bastante profundo, me senté a construir aplicaciones, sintetizadores virtuales, todos son marca Pernnet.

¿Qué tanto reconocimiento tiene en Colombia?

No estamos encima de los medios, este disco se va regando muy lentamente, la forma que tiene de regarse es la Internet. La radio de hoy es el streaming. Los DeeJays son una herramienta central para que la música se expanda, muchos colombianos les  han tenido miedo, dicen: “Él va a coger mi música, se va a enriquecer con ella y va a hacer un remix”; cero así es como la música del Pacífi co ha llegado, en algunos casos, a Nueva York. Sonamos en varias radios, pero somos conscientes de que nuestra música no va a estar en el Top 10. Buscamos formas alternativas de llegarle a la gente: las redes sociales son básicas en esto. Nuestros seguidores en Facebook son un combo muy especial, muy chévere.

¿Pernnet es música experimental?

Cuando yo salí hace 10 años era un loco. Un tipo que combinaba música electrónica. Ahora eso ya es lo más normal. Yo siempre insisto en que mi música no tiene nada de experimental. Combinar música bailable con música bailable no tiene nada de experimental.

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