Pretextos de autor: cómo no morir en el intento

Pretextos de autor: cómo no morir en el intento

Ilustración: Hey Bro

¿Es usted de los que ha matado a su abuelita 30 veces como pretexto de su irresponsabilidad en el trabajo, colegio o universidad? ¿No sabe cómo decirle a esa novia express –la del lunar peludo en la mejilla- que conquistó ebrio en la rumba que ya no quiere nada con ella? ¿El ‘no eres tú, soy yo’ ya lo ha usado demasiado? ¿Ya nadie cree en sus viajes de urgencia a donde su tía, la que agoniza desde hace 6 años? ¡Tranquilo! Si su falta de imaginación es un pretexto a la hora de no saber inventar pretextos, le tenemos un práctico manual con las excusas más ingeniosas, científicamente comprobadas y efectivas, para toda ocasión:

 

En el trabajo:

Si llega tarde, no le eche la culpa al tráfico. Nadie le creerá eso. Diga mejor que en el trayecto se encontró con ‘futuros clientes potenciales’ a los que debió asesorar pacientemente.

Si cometió un error de proporciones épicas en su labor, que de seguro lo hará salir como ‘pepa e’ guama’ de la  empresa, fácil: échele la culpa a un subordinado suyo o algún compañero nuevo subrayando su  inexperiencia (funciona excelente con los practitontos). Para que usted quede bien con todos, y por ende, no sospechen, abogue para que el chivo expiatorio no sea despedido.

Si se quiere ir rápido de una reunión aburrida no use el ‘es que mañana tengo que madrugar’. Excúsese con: ‘Tengo elcolón irritable y esas cosas es mejor pasarlas en casa’. Todos son solidarios con la diarrea.

 

En el estudio:

Si se le olvidó hacer el trabajo (que pusieron hace más de dos meses) y no quiere usar la frase BartSimpsoniana de ‘Profe, el perro se comió mi tarea’, invente que la metodología de  investigación para dicho trabajo es tan, pero tan compleja, que requerirá más tiempo para terminarla (Agregue que está siendo revisada por ilustres expertos en la materia, así sorprenderá más).  Si no funciona, pida tiempo extra mientras pasa por debajo del escritorio una botella de

Buchanan’s. Infalible.

 

En el amor:

Si no ha podido terminar esa relación monótona, no se excuse con ‘mira, démonos un tiempo’, o ‘no me mereces’ o ‘nuestros signos son incompatibles’. No funcionan y son traumáticos. Diga mejor: ‘Es mejor que terminemos. Más para el bien tuyo que para el mío. Me salió una mancha roja en los genitales y no es precisamente un pelo enterrado’. Después de eso, oficialmente tendrá un ex.

También, si quiere librarse de esa persona que le ‘está cayendo’ no la evite ni la ilusione. Simplemente excúsese con: ‘Eres maravillosa, inteligente, magnífica… como la hermana que nunca tuve y quisiera tener’.

Pero si lo que quiere tener es una aventurilla que no dañe su relación, he aquí varios pretextos ingeniosos para capotear la falta: ‘Amor, este fin de semana voy a un retiro espiritual en una finca del Lago Calima. Como tenemos que alejarnos de todo lo mundano, apagaré el celular’, ‘No te contesté porque tenía el móvil en vibrador y ya sabes que cuando estudio no me gusta desconcentrarme’. ‘Obvio que era un primo’, ‘Ay, él es mi mejor amigo gay’.

 

Nota: Es más fácil madrugar, decir la verdad (así duela) y organizarnos, que intentar seguir estos pretextos. No todos tenemos la imaginación que tuvo Rafael Pombo. De todas maneras, ¡mucha suerte!

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