Protografías

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www.banrepcultural.org

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El artista de origen payanés, nos invita a reflexionar sobre la capacidad que tienen las imágenes para retener la memoria. Protografías, su más reciente trabajo artístico, es una  exposición retrospectiva de su carrera. Desde el pasado 25 de octubre se expone en El Museo de Arte Moderno, La Tertulia; y en la Sala de Exposiciones del Banco de La República, hasta el 12 de Enero de 2014.

La obra del artista le permitirá ver la imagen y no retenerla, ya que se mantiene en un flujo constante. Cuando ésta se desprende de su soporte, por ejemplo, hay procesos  o elementos que permitirán que se constituya, precisamente, por aquello que no está. Y es que la imagen es también el recuerdo o lo que fue, mientras tenía un momento de existencialidad; el movimiento de la tinta que compone la imagen; así como el elemento que la destruye.

Estas son algunas de las apreciaciones que se pueden realizar mientras se observan las fotografías, dibujos y videos que componen la exhibición de Óscar Muñoz: una obra que reta no sólo a los caleños, quienes aprecian el contexto socio/personal del artista; sino también a los demás espectadores, de quienes se espera una incógnita, algo producto de la insatisfacción. Protografías no es  sólo la retrospectiva del artista, es al mismo tiempo una manera metafórica de expresar cómo el ser humano absorbe (constantemente) una gran base de datos de imágenes: no tiene un filtro y/o retentiva, que le permita digerir, recordar y guardar cada una de éstas.

Todas y cada una de las 70 obras que se verán en la exposición evidencian los diferentes procesos y sistemas que usa el hombre para construir parte de su memoria; además de abstraer el instante de los procesos de implementación de la imagen. Quienes puedan visitar la exposición tendrán muy de cerca un fragmento de los casi 40 años de trayectoria artística, que consolidan a Óscar Muñoz como uno -sino es el más importante-, de los artistas contemporáneos de Colombia ante el mundo. Su trabajo acerca del dibujo, la fotografía, el grabado y demás, lo han posicionado como una de las más grandes influencias dentro de las artes plásticas.

¿A qué se debe el término Protografías?

Lo inventó el curador José Ignacio Roca. Es una palabra compuesta que viene de ‘antes de la impresión’. Esa palabra de alguna manera, une toda la idea que él plantea acerca de la escritura, el grabado, la incisión, el documento, la imagen. Pero usando obviamente los sistemas primarios y elementales que el hombre, con el tiempo, ha usado para dibujar, grabar y representar.

En sus obras siempre vemos una gran carga emocional ¿De dónde viene esto?

A mí las cosas me deben emocionar. Trato de darle tiempo a las cosas, pero sobre todo que me causen emoción.  Desconfío de lo que hago de una manera completamente racional, muy pensada y fría; y al mismo tiempo de lo que hago de una manera muy emocional. Me encantaría que frente a mis trabajos hubiera un espectador con una emoción parecida; pero a la vez con la posibilidad de que algo quede rondando en su cabeza. Es decir, que mi trabajo no sea sólo una cosa que pasó en el momento y ya.

¿En qué momento, como artista, le surgió ‘la naturaleza’ del recuerdo?

Yo me he planteado un problema con ‘la idea de la grabación y la impresión’. El lápiz, el papel, una grabación o fotografía. Todas son herramientas que tenemos para conservar documentos. Para recordar. Para que las cosas queden de alguna manera. Pero tengo un conflicto con la fotografía, que no me deja conforme. No me satisface. No la logro entender. Hay algo que me parece fascinante pero que no es completo. Y en parte, el problema es de la fijación. De que una cosa queda para toda la vida estampada.

Yo no quiero decir que mi trabajo tiene que ver sólo con la memoria. Tiene que ver con el recuerdo, con los sistemas que el hombre ha desarrollado para conservarlo. Es decir, que no está en nuestra cabeza, no depende de la memoria viva; sino de cosas externas, donde termina depositándose parte de nuestro archivo de imágenes. Uno no necesita irlas a consultar. De alguna manera eso es recordarlo y afortunadamente olvidarlo.

¿Cómo ha sido reencontrarse con trabajos de diferentes momentos de su trayectoria, qué ha encontrado de nuevo en ellos?

Me parece conflictivo. Hay una gran diferencia de tiempo entre todas y cada una de las obras  que se exponen. Uno no se imagina la cantidad de tiempo que hay entre una cosa y la otra, en tan solo 50 cm de distancia. Eso me parece una injusticia, porque el espectador pueden pasar de un lado a otro, y lo leerá de esa manera. Pero a la vez me parece una maravilla poder ver el trabajo en perspectiva y con una lectura como la que los curadores le han dado, que me parece muy certera y profunda.

En muchas obras, la impresión es que quiere recordar el retrato. Y en otras, todo lo contrario. ¿De qué se trata?

Esa es la tensión. El hombre ha buscado sistemas para crear documentos. ¿Qué son los documentos? son unas cosas que están ahí para que uno no se olvide. Y ¿qué son las impresoras y cámaras fotográficas?, instrumentos de conservación de archivos. Pero a la vez, hay una fuerza del hombre por conservar los archivos, así como de alterar, destruir y borrarlos. Una tensión que hace parte de la discusión.

¿Qué opina de las nuevas tecnologías, qué aportan a las imágenes?

La verdad me siento pasado de moda. Fuera del momento. Yo empecé con sistemas primarios: la impresión, la serigrafía, el grabado y el pilo grabado. Sin embargo, creo que el video y todo eso, es una transmisión de una cosa por una luz que apenas esta tocando la superficie. No esta materializada. Y la imagen contemporánea de los elementos electrónicos, que no son analógicos, está ahí como unos números. Unos sets que están puestos de una manera. Que se pueden voltear y eso es increíble.

¿Cuál es la influencia de la cinematografía en su trabajo?

El cine es un mecanismo y sistema para la narración. Para mí ha sido importante. Afortunadamente, tuve un grupo de amigos que estaban muy relacionados con el cine, mucho más que  con las artes visuales y plásticas, así que aprendí y me dieron la posibilidad de conocer directores que ahora son mis referentes.

Por Lady Johana Ospina

En alianza con periódico El Pueblo

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