Quién No… Ha cantado en la ducha

Quién No… Ha cantado en la ducha

QUIENNO-HACANTADO

Son las 5 de la mañana, suena el despertador, uno de los primeros enemigos que tenemos en la vida, porque sin ningún remordimiento te saca de tu descanso de la manera más cruel posible, haciendo esos estridentes sonidos que te taladran el oído y hacen que saltes de tu cómoda cama, para según tus padres, iniciar el día tranquilo y con las pilas puestas, pero lo que le da a uno, son unas ganas terribles de agarrar el bendito aparatico y estrellarlo contra una pared, y parar su traumáticosonido. Pero no lo podemos hacer,  porque ese bendito artefacto, fue un regalo que tu venerada madre te dio, supuestamente para que empezaras a enderezar tu vida, después de dejar el colegio.

Luego de superar este momento al inicio del día, llega uno de los momentos más sublimes y recordados de tu vida, ese, que se repite desde que tenias uso de razón, y al principio era solo un juego de niños, pero con el paso del tiempo, se fue convirtiendo en casi un acto obligatorio, cada vez que querías bañarte.

Si muchachos, estoy hablando de aquel instante, en el que por unos minutos, te convertías en una superestrella, y  pasabas por un repertorio que cualquier artista famoso te envidiaría, si porque ni Marc Anthony con todo su talento, se le mediría a cantar “nadie es eterno en el mundo “y luego pasar sin ninguna dificultad a bon jovi, mana o incluso Vicente Fernández.

Hablo de ese instante en donde todas tus penas y todos tus complejos se hacen a un lado, y dejas salir esa vena artística familiar, que tus padres te recuerdan con orgullo que existe, pero tú, nunca la has visto. Porque parceros, QUIEN NO HA CANTADO EN LA DUCHA ALGUNA VEZ EN LA VIDA, si, ese pequeño espacio de tu baño de  un metro cuadrado, tiene la magia de convertirte en un cantante famoso por unos minutos, pero hablemos de todo el proceso.

Desde que entras al baño ya sabes lo que pasara, te miras al espejo, y vas pensando en las canciones que quieres cantar, esas que te recuerdan aquellas situaciones de alegría, o aquellas cosas que aun no te atreves hacer, como por ejemplo, dedicarle una canción de Alejandro Sanz a esa nena que te trae loco en la u, pero que por algún motivo, aun investigado por los científicos más importantes de la nasa, no te atreves a lanzarte al ruedo con ella.

El ritual sigue, primero te afeitas, luego te cepillas los dientes, y ahí aparece el primer intento de la cantada, ese momento es casi un calentamiento de voz para el concierto que pronto realizaras, porque quien no ha cantado mientras se cepilla los dientes, aunque esos sonidos que emites, el único que los entiende eres tú, y es que son una mezcla de gutural con patético, que hace ese momento memorable.

Una vez finalizado este proceso, te dispones hacer tu entrada triunfal en la ducha, que en este caso es tu escenario más importante por conquistar. Abres la llave y metes tu cara para acabarte de despertar, y empieza el show, al principio es algo muy natural , cantas y ya, pero luego aparece tu micrófono, claro, acertaron, es el jabón, cuando te enjabonas cada tanto usas este elemento de aseo personal, como el ayudante fiel de un cantante,.

Sigue el concierto, ya estás en calor, las canciones fluyen con naturalidad, el cabello lo tienes lleno de shampoo, y eso lo usas para la coreografía de tu canción, porque cantada en la ducha sin coreografía no es lo mismo, llega el momento cumbre del concierto y lanzas la nota más alta de tu canción, y cierras con broche de oro tu privada presentación.

Aun con la adrenalina de tu show, sales de la ducha, empiezas todo el proceso de vestirte, mientras vas tarareando tu canción favorita, y animándote a ti mismo, que hoy si será el día en que te animes a invitar a tu amor platónico a cine o porque no, a un concierto privado tuyo.

Hoy un par de años después de mis días de universidad, recuerdo muchos  esos conciertos en la ducha de mi casa, y lo mucho que me ayudaron a salir y asumir mis responsabilidades académicas y laborales, con la mejor actitud posible, porque ese instante donde fuiste el mejor artista del mundo, también ayudo a forjar tu autoestima, y te animo a invitar a esa nena, que con el tiempo, se volvió tu compañera de conciertos,  solo porque te atreviste a intentarlo y a lograrlo.

Porque después de todo quién no ha cantado en la ducha.

Por: Luis Fernando Ochoa

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