A la sombra de Metrocali

A la sombra de Metrocali

Es necesario que el MIO circule por la calle Quinta, pero también es necesario conservar los árboles.

Si uno no tiene una postura firme frente a la polémica de los árboles de la calle quinta, le pueden surgir muchas dudas leyendo los diferentes documentos que se han publicado al respecto desde la primera mitad del año 2005.

Es cierto que Metrocali y Conalvías cometieron un gravísimo error al no tener en cuenta la importancia del túnel arbóreo en su primer diseño de la troncal sur. La acción de los grupos ambientales, la ciudadanía en general y los medios de comunicación que los apoyaron fue decisiva. De no haberse manifestado, hoy tendríamos talados cerca de la mitad de los árboles.

Después de las audiencias se concertó un número más razonable de árboles a intervenir. Este número aumentó al poco tiempo, pues era necesario talar otros árboles para abrir un tercer carril y garantizar la fluidez del tráfico. Desde entonces la información ha sido confusa para los ciudadanos. En cada medio de comunicación se publican diferentes cifras para el número de árboles existentes, el número de árboles que se sacrificarán o que se trasladarán. Respecto al número de árboles que serán intervenidos, los datos oscilan alrededor de los setenta, pero tampoco queda claro si son setenta árboles o setenta especies. Se usan ambas palabras como si se tratara de lo mismo. Igualmente, hay diferentes versiones sobre el nuevo número de Metrocali, que ya se acerca a los 150 árboles intervenidos – ¿o especies?-. Además, han sido marcados para corte varios ejemplares que según la resolución de la CVC no pueden ser intervenidos.

De cualquier forma, se debe llegar a un acuerdo. Es necesario que el MIO circule por la calle Quinta, pero también es necesario conservar los árboles: se nos vienen fuertes veranos encima. Sin embargo uno se pregunta: si se había llegado a un acuerdo ¿por qué han seguido ‘dando lora’? Seguramente por la desconfianza que Metrocali y Conalvías despiertan. ¿Cuál es la seriedad de estas empresas, si sus concesiones parecen ‘bananitas’ para calmar los ánimos de la gente, y cuando menos se espera aumentan el número de árboles a sacrificar? Improvisación, incompetencia ¿o disimulo?

Por otra parte, este tipo de negociaciones no se pueden dejar en manos extremistas. No se trata de ser verde. Es realmente necesario el STM para la ciudad. Las protestas y la insistencia de todos estos meses -pese a los acuerdos- deben estar encaminadas a un equilibrio entre los intereses de ambas partes, por supuesto a favor de la comunidad. Si hacia allá apuntan los comités ambientales y la próxima marcha que se está planeando, pues que todo Cali salga a la calle. Recuerden que ante la ineptitud de los gobernantes, es la ciudadanía la que debe manifestarse. No se quede sentado quejándose. Mientras la gente duerme, las ratas hacen fiesta.

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