#Columna: El titán, maestro de vida

Foto: @rojasmanuel

De la manera que jamás esperas que tu atención sea robada por muchos años, así fue como un día, una melodía de una voz retumbante en una pequeña grabadora de casette llegó a mis oídos,  generando  un  estado  de  catarsis,  y  era  él,  eran  sus  mágicas  y  razonables letras,  que  solo invitaban  a  seguir  oyendo,  como  si  fuera  un  elixir  que  me  brindaba  fuerza  para  sobre  vivir  en  la inmensa  soledad  de  una  tenue  habitación.  Era  la  voz  del  titán,  que  entre  melodías  agudas, quebrantaba la barrera del silencio ensordecedor que circulaba por mi mente. De la nada el Kraken se levantó de su tranquilidad y arrasó con mi atención, para capturarla perpetuamente.

Tenía 10 años cuando los escuché por primera vez. Vivía en la ciudad de Bogotá y un tío escuchaba  rock,  jamás  olvidaré  como  retumbó  aquella  melodía  en mi cabeza que decía “mentiras mi voz aún no ha muerto” y así en ese mar de intriga, fui descubriendo cada letra cada canción y años tras año quería saber más y más de quien era Kraken y Elkin Ramírez, de donde había salido y porque cantaba con tonalidad tan aguda.

Los años transcurrieron, vivía ya en Cali y Elkin con su magia convirtió una soledad en un propósito de vivir, en cada melodía y letra, me hacía vislumbrar lo que en las afueras de mi mundo podría estar existiendo. Creo que la consciencia que imprimió en mí ser, permanece intacta y blindada. Escuchar a Elkin cada día hizo crecer una pasión, conocí el género musical más hermoso, consciente y real: el rock.

La fatídica noticia de aquel angustioso 29 de enero de 2017, fue un golpe directo al alma. Su cuerpo reposaba de la incesante batalla contra su trágica situación de salud. El país fue testigo de su pujanza para no desfallecer y persistencia en superar este obstáculo en su vida, el cual como los anteriores, estaba dispuesto superar.

Sin embargo en una competencia con desventaja se nos adelantó  el  maestro,  para  ofrecer  sus  mágicas,  perpetuas  y  melodiosas  letras  al  cielo.

Ese día estaba fuera del país y con tristeza puedo recordar la noticia leída en las redes sociales, y de cómo esa frase que decía “el titán se ha ido” debilitó  mi tranquilidad,  podrán  sonar  estas  palabras exageradas, sin embargo Elkin fue el maestro de la vida, destacándose ante todo como ser humano en todo el esplendor de la palabra y como artista que nunca desfalleció. Por su puesto, su partida dejo vacíos y tristezas en muchos, al recordarlo se  entrecortan las palabras, y cuando salgo  a  escena  a  interpretar  sus  canciones,  mil  imágenes  y  sentimiento  cruzan  por  mi  memoria, haciendo un enorme nudo en la garganta.

Maestro, en el lugar de la eternidad donde te encuentres, agradezco que tu música se haya cruzado en mi camino, que hayas sido mi fuente de inspiración para hacer música y que hoy día, cuente con  un  proyecto  musical,  al  cual le invertiré  mi  tiempo  y  dedicación,  para  preservar  la  batalla incansable  que  sostuviste  con  el  rock,  porque  tu  voz no  ha muerto  y  seremos  nosotros  los  que veníamos detrás de ti, quienes llevaremos el estandarte que dejaste en la tierra.

Autor

Jeison Siervo

@Jeison_siervo

 

 

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