Cómo me duelen los semáforos

Cómo me duelen los semáforos

Casi siempre, la vía que tomo en mi trabajo es hacia el sur por la calle quinta derecho, pues por allí van todos los buses y rutas que necesito y por supuesto, esta infestada de semáforos.

Claro que ya empezaron a construir el Sistema Integrado de Transporte Masivo (SITM) que aquí en Cali se llamara el MIO, aunque creo que eso demorara mucho pues la viabilidad del megaproyecto a tenido sus dificultades, expresadas desde algunos sectores entre ellos el mismo ministerio de hacienda así que tendré dolor por muchos años mas; eso creo por que con el MIO todo irá mucho más rápido y no abra tiempo ni lugar para los niños que juegan a ser empresarios con sus bolsas de dulces y sus caritas de tristeza pidiéndole al conductor un permiso para seguir jugando a ser pobres.

Primer semáforo: el hombre de los lapiceros que casi siempre pertenece a centros de rehabilitación para los drogadictos y alcohólicos de escasos recursos, trata de ser formal con la gente para poder vender su producto, pero en sus ojos que no quisieran expresar ya nada, hay rabia cuando nosotros un poco menos pobre que el, no podemos comprarle ya que escasamente llevamos lo del bus de regreso; dice, gracias señor conductor, pero creo que a nosotros quiere mentarnos la mama.

Siguiente parada, creo que no es un semáforo sino un trancó y se sube un hombre pequeño por la puerta de atrás, pero no es pequeño sino que no tiene piernas y una mujer grita por que el bus arranca sin que ella pueda subirse con una gran guitarra, o en ese momento la veo enorme, y se arma el zafarrancho y la gritería por que ella es la mujer del hombre sin piernas, parece nos iban a dar un concierto bien sabroso pero como no pidió permiso al conductor le toco bajar al pobre mocho cargado, pobre mujer aunque creo que estaban trabados por que no se enojaron sino que la mujer se reía a carcajadas con hombrecito y guitarra encima; yo mínimo me pongo a llorar por todo ese esfuerzo perdido, esto pasa en segundos y los veo a atrás pidiendo permiso al conductor de un gris san Fernando, no se si subieron, ya no puedo ver mas.

Próximo semáforo, no se sube nadie a trabajar, solo un joven que pide con mucha humildad lo lleven por quinientos pesos y el conductor acepta yo descanso y doy gracias a Dios, por que otros chóferes se niegan a hacer estos favores.

Vengo desde el norte y en el largo y extenuante camino se me escapan de una u otra manera los puntos cardinales y no se con exactitud donde estoy pero en este momento creo que estoy en la calle 10 con 11 pleno centro donde muy serena en el bus siento un golpe ni el berraco que me asusta y me saca de esta sensación de insensibilidad que el largo trayecto produce, o tal ves modorra, pues les cuento que este tremendo porrazo se debe al troglodita de la calle 10, si, parece un cavernícola con un gran mazo en la mano el cual golpea fuertemente las llantas para pasarlas por su trabajo de calibración y los señores conductores pagan con una moneda la labor impuesta por el señor peludo y con su pelo rasta, para así no tener que ir muy pronto a la revisión concienzuda y seria de la servíteca mas cercana.

Después del tremendo susto y la alegría que llega cuando el buen hombre calibrador de llantas recibe su moneda, solo miro por la ventanilla y entonces me olvido de lo que mi gente tiene que hacer para ganarse la vida y miro los edificios y veo con asombro como ese negocio tan chévere que había en la esquina cerro, se acabo, mas adelante liquidación total o con el letrero se vende o se alquila, sigo mirando por que el chofer, o como dicen los niños microempresarios, el señor conductor, no quiere que nadie mas suba por que a sido suficiente y a ellos les prohíben; hay muchos buses que tiene letreros que dicen: prohibidas las ventas en el interior de este vehículo, así que aunque a uno le de rabia y frustración no se puede hacer nada por que ahí esta la orden impresa, cuando no hay este aviso a uno le provoca decirle no sea egoísta, déjelo trabajar, ! Ah ¡

Pero lo que mas me gusta es el semáforo del parque panamericano por que allí se sube una muchacha con maní dulce confitado, a ella si la deja subir por que esta como buenona, pechugona y también le coquetea, !hay¡ las cosas que hay que hacer para sobrevivir; casi siempre en este semáforo miro mi monedero y preciso me sobran doscientos pesos entonces me compro mi maní casi todo el mundo compra, claro ya las diez de la mañana con estos desayunitos de los pobres caleños: café con pan, un maní por doscientos o tres por quinientos es el mas alto porcentaje de proteínas que se pueda comer en toda la mañana, en todo caso delicioso y el conductor también lleva su paquetico gratis.

Todos contentos y satisfechos hasta el semáforo de la 39, acuérdense que venimos por toda la calle quinta es decir por este punto del trayecto estamos en Imbanaco, pues si señores, ya casi es media jornada de trabajo; verdes y deliciosos aguacates, amarillos y brillantes chontaduros pero esto solo se ofrece por las ventanillas y son costosos ni modo, por que en la parada alcanza a comprarse, pero un aguacate te vale dos mil pesos, así que a comer sancocho sin aguacate y los chontaduros tampoco, si tiene una cámara a mano tómeles una fotografía, o si no guárdelos en la memoria, pero que provocativos y mas a esta hora del día con salecita y miel, que buena entrada antes de llegar al almuerzo si lo hay, por que casi todos en el bus tiene caras desoladas y pálidas, yo creo que el almuerzo lo tienen medio embolatado.

Semáforo de la 44, una señora con chicles tumis a cien pesos, uno para el señor conductor, la deja subir, pero no lo recibe lo miro de soslayo y pienso, claro un berraco chicle a esta hora le da un hambre el hijueputa, no vende nada, muchas gracias señor conductor, déjeme por aquí. Semáforo de la 50, un poeta, este si que me gusta por que lo leyó muy bien, aunque no dice mucho sabe declamar y pasa pequeñas fotocopias donde dice: apoya a los mimos poemas y mensajes, a voluntad de los que le quieran dar y como no tengo si no lo del bus, le pregunto si me lo puedo quedar y el dice que si y sonríe, la primera sonrisa del día, mas vale tarde que nunca.

Semáforo de la 56, avenida Guadalupe, árbol grande y frondoso en todo el semáforo vendedores de flores, rosas a las que le limpian los pétalos arrancándoselos para que parezcan frescas, se ven bellas pero ya en casa no abren sus pétalos por que la mayoría de ellos han quedado sobre el andén, me gustaría bajar para decirles que me regalen los pétalos deshojados para darme un baño de la buena suerte, o tal ves regarlos sobre las sábanas en la noche cuando llegue el Enrique y entienda de una vez por todas que los pobres también tenemos derecho a hacer el amor sobre rosas, que no son tonterías de ricos y que esta vez no me diga que esta cansado por que ese si es un problema de los ricos.

Semáforo de la 61, universidad Santiago de Cali, moñitas para el pelo, velitas de olor, collares, pulseras y cervezas frías en neveritas de icopor, algarabía de jóvenes y raperos, estos si que me gustan, cruzo los dedos para que el chofer los deje subir, ya los he escuchado mucho pero quiero oírlos de nuevo pues sus canciones si dicen mucho aunque a veces su ritmo me parece un poco cansón y destemplado sobre todo cuando cambian de cantante y uno de ellos no hacen si no resoplar como instrumento acompañante, siempre cuentan historias muy reales sobre la mamá, la pobreza, y como no quieren robar ni atracar, pero quieren que su mama sea una reina y nunca hablan del papá, no se si esto obedezca a algún fenómeno social. Semáforo de la 66, no se sube nadie a vender, yo creo que es por que hace un calor infernal y nadie quiere ya trabajar, solo los niños en la calle que hacen de trapecistas y tiran tres naranjas haciendo equilibrio sobre otros y no dejándolas caer, que espectáculo circense sobre todo en niños tan pequeños, uno piensa que ya se van a dar un porrazo tremenda tensión la que le causan a uno estos culicagados y piden sus monedas sobretodo a los carros particulares, y corren emocionados a la otra acera del semáforo por que ahí esta el señor gritando: Bon ice frió y delicioso; si estuviera allá abajo lo mas seguro también me chuparía uno bien congeladito y de color azul.

Calle quinta con 70 parada obligada por que aquí voltean muchos buses, el Alameda ruta uno, el Gris San Fernando, la Coomoepal; hay muchos barrios hacia arriba, barrios populares que tiene muy buen transporte y abundan los kioscos de chance y pequeñas ventas de fruta en carretillas estos ya tienen sus empresas mas estructuradas, kioscos de comidas con sus hojaldras y empanadas típicas del Valle, casi todos compitiendo entre si por que unos son de Coca-Cola y otros de Postobon estos ya se sienten superiores por que están bien respaldados pero hay de que no tengan la plata de la factura, se quedan sin gaseosa y se les daña la venta del día.

Semáforo de la 80, hospital psiquiátrico; pobre señora se sube con un señor que aun esta joven como de cincuenta y cinco años pero parece atolondrado mejor dicho como empepado, la señora le pide al conductor que si los lleva a los dos por mil cien pesos es decir por el pasaje de uno solo y el chofer le dice que si pero por la puerta de atrás, ! hay esto si es triste ¡ , ahí mismito la señora empieza con la retahíla: con el permiso del señor conductor quiero pedirles una pequeña colaboración, una moneda no empobrece ni enriquece a nadie, donde ustedes ven mi marido era un empresario dueño de una fabrica de arepas pero con la crisis económica que todos estamos viviendo se quebró y enloqueció, lo tenemos que mantener a punta de calmantes y como ustedes saben eso cuesta dinero y no la venden sin formula medica así que necesitamos conseguir para la consulta y las drogas; y empieza el tipo: Maria que si le echaron el queso a las arepas, que el costeño no por que es muy sucio, que se acuerde que es mejor con queso crema, que a quién le toca el turno esta noche. Busque desesperadamente mi monedero donde no tenia si no lo del bus de regreso y chumbulún, se lo entregue a la señora esposa del enfermo mental.

De ahí para allá la cosa se puso peluda sin plata para el bus y con un hambre terrible, pensando que le voy a dar de almuerzo a mis muchachitos hoy, pues el Enrique anda hace un año buscando trabajo y nada que encuentra, pero como buena compañera hago lo posible por que no nos falte nada aunque sea una agua de panela con pan; de aquí en adelante me olvido de las paradas y los semáforos, estoy llegando a la cien, Holguines Trade Center, ahora si me jodi por que vivo en la buitrera y aquí tengo que tomar el bus así mi pieza haber que les doy de comer a mis chinitos, pues la señora donde fui a trabajar hoy no tuvo trabajo ni con que pagarme lo que me debe pues dizque al marido no le habían pagado la prima, como si yo comiera con la prima del señor, menos mal que esa no viene sino dos veces al año y siempre atrasada.

Y ténganse pues cuando creí que ya terminaba todo este problemita de la miseria de mi prójimo y mía entre los pocos usuarios que quedamos surge un señor repartiendo pequeños papeles fotocopiados dizque de la Fundación para el vitiligio pidiendo, por supuesto, la concebida colaboración pues según la información del papelito son discriminados socialmente por culpa del maldito carate, esto si que me parece interesante pues pienso que también puedo crear una fundación para el juanete, si señores, que buena idea, con este juanete que me duele tanto y que no me lo operan con el sisben por que este hueso salido es cuestión de vanidad, y con tantas señoras pobres que he visto con juanete creo que podría recoger muchas firmas, la pondrían: Fundación para el juanete irritado.

Bueno, ahora que voy a hacer para lo del almuerzo que es lo que apremia, pero no crean que soy bruta si hasta tengo mi cartón de bachiller y cuando conocí al Enrique también le escribía sus poemitas de amor, eso si mas bien groseros, como dicen ahora: eróticos; pues mijitos me toco el turno, no hay de otra: “ allá voy. Con el respeto que me merece el señor conductor y todos ustedes, como lo hizo un colega en el semáforo anterior.

Voy a declamarles un poema escrito por mi, y agradecería su valiosa colaboración pues tengo tres hijos aguantando hambre y mi marido lleva un año sin trabajo no podré darles fotocopias del poema, pues como ven soy una humilde mujer que vive del trabajo diario en casas de familia pero mi patrona no tuvo con que pagarme y no puedo dejar a mis chinos sin comida, ahí va el poema, lleva por titulo MI HOMBRE.

Voy transitando por tu exilio de silencios
Y ahora se que tu palabra ha despertado
Como un salmo que canta ligero
En la semisuma de todas mis verdades
Es como un hidrante tu palabra
Que recorre mi ser de protoplasma
Y me une a los trasfondos de tu alma.
Tu palabra libre, perfecta y entregada
Es tu propia esperma dulce
Que brota danzante entre mis manos
Te recibo gozosa en mi vulva
Que transforma mi alma yesca,
Por que te siento dentro de mí
Como el encendido trigo
Que alimenta mi paz cada mañana.
Mi hombre hermoso,
Como palpitan mis entrañas por ti
Como hay contracciones de luz en mi cerebro
Cuando tu pene erguido me penetra;
Como te siento mi dueño
Como me siento tu esclava
Cuando tu semen me moja.

De cierta manera me sentí como si iniciara un nuevo proyecto de vida en la economía informal de mi país y pasara a formar parte de los mas desprotegidos, recurriendo a una improvisación diaria para poder sobrevivir y acompañar a mis semejantes en esta comedia dura y dolorosa. Por favor señor conductor, déjeme aquí, gracias. Voy hacia el final del túnel es decir hacia la puerta del bus, y un anciano en el último puesto que antes se veía triste ahora tiene una mirada lasciva, como de sátiro sonríe y me dice: adiós vieja arrecha. ¡OH DIOS¡ los gajes que tendré que afrontar de ahora en adelante en mi nueva empresa, ó averiguo todos los líos jurídicos y monto mi fundación para el juanete irritado, o tal vez, Fundación para el Juanete Resentido.

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