Depende que quién y de dónde se mire

Depende que quién y de dónde se mire

Desde la perspectiva humana, la percepción deun mismo estímulo puede ser diferente para dos personas. A pesar detener las mismas estructuras biológicas visuales, existe una única experiencia, una propia vivencia y una sola historia irrepetible para cada sujeto perceptor. La percepción del mundo por lo tanto depende de donde se mire.

La física cuántica rompió con el paradigma del absolutismo científico, fundamentado en el determinismo y la causalidad. En ese tiempo, la física era ejemplar para todas las disciplinas y se pretendía dar una amplia aplicación de sus leyes a todos los campos existentes del conocimiento.

Sin embargo, “la forma clásica de analizar los fenómenos pierde sustento y se hace necesario volver a preguntarse por los conceptos de incertidumbre, causalidad y el proceso mismo de medición”1 . De esta manera, surgen nuevos planteamientos, concepciones, enfoques teóricos y disciplinas, con nuevos abordajes de los fenómenos y nuevas propuestas que cambian la visión clásica y rígida de los mismos.

El valor exacto de las magnitudes se convierte en el valor probable que puedan tener, ya que la materia y la energía ya no se consideran estáticas y continuas, sino en constante movimiento: cambiantes.

Todo es relativo diría Einstein: “una partícula microscópica puede desviarse de su trayectoria espontánea por la acción de la luz destinada a localizarla; un termómetro introducido en un líquido para medir su temperatura, la altera (…) la presión sanguínea de un paciente puede aumentar por el solo hecho de tomar conciencia de que se la están midiendo”2

La realidad existente por lo tanto, no puede considerarse absoluta; la objetividad se convierte en la suma de subjetividades y los hechos, aunque predecibles, no pueden controlarse porque cualquier mínimo movimiento puede transformarlos. La realidad entonces depende de donde se mire.

Por otro lado, cada persona es un mundo diferente: con un propio estilo de vida y con una forma determinada de experimentar las situaciones. Dependiendo de quién sea, de su historia y sus vivencias, así mismo será su significado de las cosas. Todo lo que existe, por lo tanto, depende de quien lo considere existente y significativo.

Con la cuántica y las subjetividades, queda la urgente necesidad de adoptar el principio de tolerancia y de tener una gran apertura hacia nuevas concepciones, ideologías, sentimientos y pensamientos, presentes en la sociedad de la que hacemos parte.

Esto no implica la desvalorización de la propia perspectiva, sino la integración de ésta con nuevas posturas, para lograr enriquecer y mejorar lo establecido e innovar y construir lo ausente.

Tal vez mirando desde diferentes lentes, dejaríamos de ser tan conflictivos; evitaríamos imponer nuestra verdad y la alimentaríamos de ideas frescas y complementarias; dejaríamos la terquedad y nos abriríamos hacia lo desconocido; no tendríamos temor a lo incierto y dejaríamos, de una vez por todas, la actitud de victimarios, de indiferentes e ignorantes, porque tendríamos plena conciencia de que cada uno de nosotros es una pequeña partícula influyente en la dinámica del cambio.

Dependiendo de lo que cada uno sea, verá el mundo; dependiendo de cómo lo vea se relacionará; dependiendo del día que sea lo recordará y dependiendo de cómo lo vea, así será.

1. “El Nacimiento de la Nueva Física” En: Enciclopedia Temática Norma (1998); Editorial Norma S.A.
2. Martínez, M (1988): La Psicología Humanista. Cap. 2. México, Edit. Trillas.

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